Varios vecinos grabaron desde sus viviendas a cuatro agentes de la Policía Nacional juzgados por presuntamente dar una paliza a un menor en septiembre de 2023, un visionado reproducido en la sala como prueba contra los acusados.
Los agentes niegan los hechos que se les imputan, ocurridos por una próxima a Bravo Murillo en el distrito de Tetuán de Madrid, y sus defensas solicitarán su libre absolución, según fuentes jurídicas.
El juicio concluirá el próximo jueves con la declaración de los procesados y los informes finales de las partes. La vista arrancó este lunes en la Audiencia Provincial de Madrid con la fase testifical y pericial. En la sesión, se reprodujeron los vídeos grabados por dos testigos.
La Fiscalía de Madrid solicita siete años de prisión para los procesados por falsedad documental y otro delito contra la integridad moral.
Intento de robo
Se les acusa de presuntamente detener y golpear a un menor en septiembre de 2023 y de elaborar posteriormente un atestado que, según el Ministerio Público, no se correspondía con lo ocurrido.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, al que tuvo acceso Europa Press, los hechos ocurrieron sobre las 00.10 horas del 8 de septiembre de 2023, cuando los agentes fueron requeridos para personarse en la calle Bravo Murillo de Madrid después de que una pareja alertara de que varios jóvenes intentaban robarles.
Tras acompañar a la pareja hasta su hotel, los policías se dirigieron en busca de los presuntos responsables y localizaron a un menor, identificado como Y.A., que salió corriendo.
Tres de los acusados iniciaron una persecución a pie hasta que consiguieron darle alcance en la calle Sófora. Una vez reducido, según sostiene la Fiscalía, los tres agentes comenzaron a golpear al menor, que gritaba "No. Parad, por favor, ayuda".
Una de los testigos ha recordado que oyó desde su habitación gritar "alto policía" y que al asomarse por la ventana vio a tres agentes persiguiendo a un joven al que insultaron con "palabras despectivas" como "moro de mierda" mientras este pedía auxilio y que no le hicieran nada.
"Los tres policías le dieron patadas por todas partes, él no pudo defenderse porque le tiraron al suelo al retenerlo, y comencé a grabarlo todo", ha añadido la testigo, que ha recordado que facilitó el vídeo a la Policía.
La joven ha añadido que muchos vecinos empezaron a salir a las ventanas y a gritar a los policías, quienes, al ver que habían sido descubiertos, se fueron y dejaron en plena calle al menor, que no se movía y tenía sangre en la cabeza. Según el relato del Ministerio Público, lo dejaron tendido en el suelo y se marcharon del lugar. Varios vecinos presenciaron lo sucedido y alertaron a la Policía Municipal.
Policía Municipal atendió al menor
Los agentes municipales acudieron al lugar, atendieron al menor y procedieron a trasladarlo a un hospital. Además, varios residentes habían grabado desde sus viviendas distintos momentos de la actuación policial. Las imágenes fueron aportadas a la causa y durante la vista oral se ha procedido a su reproducción ante el tribunal, permitiendo contrastar lo ocurrido con la versión que posteriormente quedó reflejada en el atestado policial.
La Fiscalía sostiene que, ese mismo día, sobre las 04.07 horas, los acusados comparecieron en dependencias policiales y confeccionaron un atestado que "nada tenía que ver con lo que había sucedido".
En concreto, hicieron constar que los hechos se habían producido sobre las 02.10 horas y que había sido el menor quien había mostrado una actitud agresiva hacia los agentes.
Según esa versión, el joven habría empujado a uno de los policías, arrancándole el chaleco, y posteriormente habría huido a la carrera. Los acusados reflejaron asimismo que, en un momento determinado, el menor se detuvo, se giró y golpeó a otro agente, tras lo que finalmente consiguieron reducirle.
Piden la absolución
El atestado recogía además que, después de reducir al menor, los policías tuvieron que abandonar momentáneamente el lugar al escuchar cómo otro compañero solicitaba apoyo al encontrarse rodeado por varios jóvenes de origen magrebí.
Según la versión incorporada al documento policial, los agentes persiguieron a estos jóvenes sin éxito y posteriormente regresaron a la calle Sófora, donde procedieron a detener al menor.
Frente a esta versión, la Fiscalía sostiene que la actuación de los agentes quedó desmentida por el testimonio de los vecinos que presenciaron los hechos y por las grabaciones realizadas desde algunas viviendas de la zona.
Las defensas mantienen que los agentes no cometieron los delitos que se les atribuyen y reclaman su absolución