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La excandidata de IU a la Comunidad de Madrid, Tania Sánchez, ha asegurado que se atreve a decir que quiere ser presidenta de la Comunidad de Madrid con un proyecto que quiere dejar atrás la economía del ladrillo, acabar con la privatización de la sanidad y la "guerra abierta con los rectores".

Sánchez intervino en un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Forum, donde ha recordado que el próximo sábado ha convocado a los ciudadanos al lanzamiento de un proyecto político de unidad para concurrir a las elecciones del 24 de mayo.

La exdiputada madrileña protagoniza este encuentro semanas después de dejar Izquierda Unida y tras la publicación de un manifiesto de intelectuales que abogan por una candidatura de unidad popular en Madrid. En la conferencia, Sánchez ha llamado a conseguir en Madrid la primera victoria contra el Gobierno de Mariano Rajoy y ha cargado contra el PP por tener un modelo económico que no sabe ir más allá del ladrillo.

Sánchez ha desgranado algunos principios programáticos, como el apoyo a las universidades, la creación de una agencia que facilite el crédito, poner fin a la "guerra abierta" con los rectores, hacer más equitativa la fiscalidad y acabar con la privatización de la sanidad, entre otros.

Tras defender que el régimen político derivado de los acuerdos constitucionales de 1978 "hace aguas", Sánchez ha criticado un modelo económico y social que se ha vuelto "insostenible" para los más jóvenes porque divide a la sociedad entre las generaciones del empleo estable y sus "herederos", condenados a la precariedad.

Ha recordado que la crisis que arrancó en 2008 acabó también con la ilusión de los mayores y certificó la inviabilidad de un modelo que "enriquece" a las minorías endeudando a las mayorías. Frente a esta situación, Tania Sánchez ha apostado por un proyecto de futuro que apuesta por la transformación estructural del sistema social y económico sin "improvisación", "regate corto" o electoralismo.

Ha apelado a dejar atrás el proyecto olímpico y la "macrociudad del juego" -Eurovegas- y ha criticado al PP por demostrar, con su apuesta basada en los proyectos de Chamartín, Campamento y la Ciudad de la Justicia que es incapaz de imaginar ninguna estrategia de desarrollo que no se base solo en el ladrillo.

Entre las iniciativas que ha defendido, Sánchez ha llamado a poner en valor las 15 universidades y los 150 centros de investigación de Madrid par atraer el talento y a desarrollar un plan regional estratégico para la industria tecnológica que parta del protagonismo de los sectores sociales.

Ha considerado "imprescindible" una agencia de financiación capaz de impulsar el crédito y dejar de poner trabas a la creatividad y desarrollo de la cultura. También aprovechar el potencial turístico de Madrid más allá de convertir la capital en un parque temático o un centro comercial.

Sánchez ha apelado a no abandonar a las pymes y acabar con la dogmática política liberalizadora en el comercio, que a su juicio solo ha provocado "cierres" y estancamiento del sector minorista. Ha apostado por una estrategia conjunta para toda la cadena agroalimentaria y una política energética de futuro que saque de la "dependencia" a la Comunidad, solo produce un 2% de la energía que consume.

Sánchez ha destacado además la necesidad de recuperar la sanidad y la educación públicas -a las que dedicado buena parte de su discurso-, a través de la reversión del "proceso privatizador" como un objetivo "irrenunciable".