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La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha destacado hoy la capacidad de organización de las mujeres y su vertiente práctica de la vida y ha asegurado que, pese a las dificultades, "cuando se quiere se puede" y "cuando una mujer quiere, puede y mucho". Sáenz de Santamaría ha hecho esta defensa de las capacidades de la mujeres durante la clausura de la jornada "Gastronomía es femenino", organizada por la Federación de Cocineros y Reposteros de España y la asociación Mujeres e Igualdad.

Para la vicepresidenta, la gastronomía es una metáfora de las dificultades, pero también de las metas que van consiguiendo las mujeres en todos los ámbitos.

Según ha resaltado, los "clichés" están cambiando y "con muchísimo esfuerzo y trabajo las mujeres van llegando y superando ciertas dificultades", gracias a sus capacidades.

"Lo tenemos todo", ha subrayado y ha apuntado que la gastronomía es una metáfora de todas las dificultades que tienen las mujeres para llegar y mantenerse.

Pero ha incidido en que cuando llegan, son capaces, como cualquier otra personas, "de mostrar ese afán de crecer, crear y hacer", como se demuestra en un espacio "tradicionalmente femenino" como la gastronomía, que ahora también está marcado por lo profesional y lo artístico de la mano de mujeres.

"Cada vez más mujeres estén ahí, en lo más alto, lo que es un orgullo para la gastronomía en España y para todas las mujeres", ha destacado y ha asegurado que para muchas son referente de que "quien quiere puede" y de que "cuando una mujer quiere, puede y mucho".

Además, ha dicho que la gastronomía es ejemplo de pluralidad, de buen hacer y de la acogida y hospitalidad de la que son capaces los españoles.

Y es que, ha afirmado, "no hay nada más bonito como dar a alguien de comer, también de beber y si es posible de endulzarle la vida".

La vicepresidenta, que ha hecho gala de su "buen saque comiendo", se ha confesado "experta en bizcochos", que elabora los fines de semana con su hijo y su marido, con quienes forma "un gran equipo en la cocina".

Además de estar con los suyos, la cocina le permite educar en igualdad, puesto que su marido, según ha dicho, "es aquel que limpia el rastro" de lo que han dejado.

En las jornadas han participado diversas mujeres relacionadas con el mundo de la gastronomía, como Beatriz Sotelo, un estrella Michelin; Pepa Muñoz, dos soles Repsol; o la sumiller Andrea Alonso, nariz de oro 2010.