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El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha pedido este miércoles una normativa estatal que permita a los ayuntamientos españoles obligar a los 'sin techo' a salir de la calle, siempre y cuando haya recursos asistenciales "suficientes y gratuitos" para atenderles. El primer edil ha recordado que actualmente en Madrid "el sin techo que sigue durmiendo en la calle lo hace por su voluntad, no por necesidad, porque incluso en los momentos más extremos --como en el invierno-- no ha habido ni una sola solicitud que (el Ayuntamiento) no haya podido contestar". "El problema es que ahora que hemos cumplido el objetivo social no tengo una ley que me ampare para obligar a una persona que está en la calle a desplazarse contra su voluntad", ha zanjado.

Gallardón hizo estas declaraciones en un acto preelectoral para hablar sobre la seguridad en Madrid en la Unidad Integral de Policía Municipal de la plaza de Soledad Torres Acosta, donde algunos responsables de asociaiones de comerciantes de la zona le reclamaron alguna normativa que acabe con determinados usos de la vía pública, como la mendicidad, la prostitución o el consumo de alcohol en las calles.

El alcalde ha dicho que su prioridad es que "no durmiese en la calle nadie porque no tuviera un sitio donde dormir", pero que "legalmente" no puede sacarles de la vía pública a pesar de que Madrid dispone de recursos sociales suficientes para atender a todas esas personas.

"Creo que tenemos que aprobar una ley estatal en la que se establezcan claramente que, cuando existen recursos públicos gratuitos y suficientes para que esas personas no tengan necesida de estar utilizando la vía pública como espacio de residencia, no sea potestativo de ellos, sino que sea obligatorio abandonar la vía pública. Yo estoy absolutamente a favor de este criterio", afirmó.

Gallardón indicó que no es un debate para estas elecciones municipales, porque es una ley estatal, "pero yo trasladaré a mi partido para las próximas elecciones generales la necesidad de que nos comprometamos a aprobar una ley estatal que establezca claramente qué usos se pueden autorizar y cuáles prohibir por parte de los ayuntamientos en su vía pública", siempre, insistió, condicionado a que existan recursos públicos para esa gente.

Así, la idea es que las personas que, por vivir y dormir en la calle, hacen un "uso privativo" del espacio público puedan ser trasladadas incluso a la fuerza a hospitales o recursos asistenciales, un punto fundamental para implementar una medida de este tipo, ya que según ha reconocido el propio alcalde nadie tiene "la autoridad moral" para echar a alguien de la calle a costa de "expulsarlo a otro espacio público porque no hay un sistema para acogerlo".

"Es un debate para toda España. Tenemos que aprobar una ley estatal que establezca que, cuando hay recursos públicos gratuitos y suficientes, sea obligatorio abandonar la vía pública. Estoy absolutamente a favor de eso", ha señalado el primer edil. Esto "no puede hacerlo el Ayuntamiento, sino el Estado" y ha asegurado que "hay muchos alcaldes de diferentes colores políticos que están de acuerdo".

Además, ha considerado fundamental que los ayuntamientos cuenten con un marco legal que les permita regular los usos que se hacen del espacio público, no sólo en lo relativo a indigencia, sino también a comportamientos delictivos o que perturban la convivencia vecinal, como sucede con el ruido de los botellones.

PEATONALIZACIÓN DE CALLES

El alcalde de Madrid y candidato 'popular' a la reelección, Alberto Ruiz-Gallardón, se ha comprometido este miércoles a continuar peatonalizando calles de la capital, creando Areas de Prioridad Residencial (APR) en el centro. "Si me preguntan si seguiremos por esta línea (de peatonalizaciones), la respuesta es rotundamente sí, es un compromiso. Se seguirán peatonalizando vías que no perjudiquen a ejes fundamentales de movilidad", ha proclamado de forma tajante durante el acto.

Así, ha recordado que cuando su equipo decidió sacar los coches de la calle Arenal, el entonces presidente de la Cámara de Comercio, Salvador Santos Campano, le dijo que las tiendas se arruinarían, si bien la realidad luego se probó diferente. Por eso, tras una legislatura marcada por operaciones de peatonalización en zonas importantes como Fuencarral, Montera o la plaza de Opera, el primer edil tiene intención de continuar por la misma senda a partir del 23 de mayo.

Además, también ha asegurado que se "ampliarán las APR" siguiendo el "ejemplo extraordinariamente positivo" de las que ya existen en zonas como Huertas como Embajadores. Así, ha apuntado que "de forma paulatina y progresiva el futuro del centro es estar protagonizado por el peatón" y que los únicos automóviles que "subsistan" por la almendra central sean "los públicos --como taxis, autobuses o ambulancias-- y los de residentes", también en línea con los cada vez más exigentes criterios medioambientales que se marcan desde Europa.

Por último, el regidor ha asegurado que seguirá "luchando por que las competencias impropias se reconozcan y se transfieran los fondos" necesarios para mantenerlas a los ayuntamientos. "Esa batalla la seguiré dando", ha prometido.

OCHO AÑOS DE SEGURIDAD

Durante el acto, Gallardón ha aprovechado para hacer balance de los datos de seguridad durante las dos últimas legislaturas, cuando los delitos y faltas han descendido un 20 por ciento "mientras en el resto del país han aumentado un 10 por ciento". A su juicio, esta evolución es consecuencia de la mayor presencia policial en las calles --1.600 agentes se han sumado al cuerpo desde 2003--, así como por la mejor formación de la Policía Municipal y de su priorización de la seguridad frente a otras responsabilidades del Cuerpo, pero también influyen en ella otros fenómenos como el de la urbanización.

"Una urbanización desacertada, mal planificada y alejada de la realidad genera espacios donde se pueden producir actividades marginales", ha apuntado, poniendo como ejemplo la propia plaza de la Luna.

Finalmente, el primer edil ha recordado que la Policía Municipal de Madrid es la única de toda Europa con el sello de calidad +500, que reconoce la eficacia en su gestión; y que el presupuesto destinado a seguridad ha aumentado un 40 por ciento en estas dos legislaturas hasta los 368 millones de euros.

Los agentes de Movilidad, la externalización de la vigilancia de edificios, los agentes tutores o la instalación de sistemas de videovigilancia en algunos barrios también han contribuido al aumento de la seguridad objetiva en la capital, así como a mejorar la comunicación con el ciudadano e incrementar, así, la seguridad subjetiva.

Gracias a todo ello, "la valoración de los madrileños sobre el trabajo que realiza la Policía Municipal ha mejorado un 23 por ciento desde 2003 hasta situarse en el 7,6, con lo que el 70 por ciento de los ciudadanos manifiesta sentirse muy o bastante seguro en las calles de su barrio".

"Podíamos pensar que una sociedad avanzada tenía que soportar ciertos índices de delincuencia, pero hoy sabemos que no tenemos porqué convivir con ellos. Hemos querido hacer de Madrid un entorno seguro desde la convicción de que sin seguridad no hay libertad, ni progreso social ni económico", ha concluido.