Reclaman la protección de la última autopista 'verde' de Madrid
Un corredor natural que une la capital con la Sierra de Guadarrama conectando áreas naturales y espacios protegidos
El Corredor Ecológico del Suroeste, al igual que otros existentes y ya reconocidos en la Comunidad de Madrid, es un espacio de conexión natural que surge del empeño de entidades sociales de la región.
Esta franja de biodiversidad une la Casa de Campo de Madrid con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama y, aguas arriba, con la Sierra.
El proyecto que ahora relanzan es, exceptuando el monte de El Pardo, el último pasillo sin urbanizar junto a la capital madrileña, como recuerdan desde Ecologistas en Acción.
El Corredor Ecológico del Suroeste recorre un paisaje surcado por los cursos de varios arroyos como Meaques, Valchico, Butarque, Majuelos, de la Madre o Revierta. En este espacio se encuentran los mayores retamares de Madrid.
Contiene desde estepas cerealistas a encinares, pasando por bosques de ribera o enormes extensiones de pastizales fundamentales en la captura de CO2.
Cientos de especies de flora y fauna se concentran en este corredor ambiental que acoge algunos endemismos de la Península y también especies vulnerables.
El Corredor Ecológico del Suroeste se traza, en parte, sobre suelos públicos, en su mayoría vías pecuarias como la Cañada Real de Madrid, la Vereda de Castilla, la Verdea de Villaviciosa, la Colada de Pozuelo, Vereda del Cerro de la Mora o la Vereda Segoviana.
Ahora, una exposición itinerante impulsada por el Grupo promotor del Corredor Ecológico del Suroeste comienza su recorrido por la Comunidad de Madrid. La muestra recoge el trabajo realizado por Cristina San José Nieto, especialista en planificación territorial, que condensa en 10 paneles la riqueza, localización y conexiones del corredor.
Tratan con este material de concienciar sobre la urgencia de dotar de una protección legal definitiva a este espacio, que "no solo alberga una enorme biodiversidad, sino que se consolida como una infraestructura verde vital e irremplazable" para mitigar los efectos de la crisis climática y frenar la creciente presión urbanística de la región, explican.
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/title}}{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{#href}} {{ text }} {{/href}} {{^href}} {{ text }} {{/href}}
{{/text}} {{/kicker}} {{#title}} {{#text}}