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El Príncipe de Gales ha alertado hoy sobre el "reto urgente" de combatir el cambio climático y ha aplaudido los esfuerzos de los empresarios españoles por adaptar sus métodos de trabajo y modelos de negocio para crear una economía baja en carbono. Carlos de Inglaterra, que ha acudido hoy acompañado de su esposa, la Duquesa de Cornualles, a recibir las llaves de la ciudad de Madrid, ha asegurado que le ha "animado" comprobar "hasta qué punto los esfuerzos de los empresarios españoles se centran en proyectos de desarrollo sostenible" en la reunión que mantuvo ayer con diferentes presidentes de empresas.

Camila, de traje chaqueta color marfil y zapatos y bolso beige a juego, acompañó a su esposo en todo momento, tanto al pasar revista a las unidades de Policía Municipal en la Plaza de la Villa al compás de la marcha del Abanico como al firmar en el libro de honor del Ayuntamiento en el Salón Goya.

En el Salón de Plenos, ante concejales los tres grupos municipales, el Príncipe de Gales dijo que "los problemas globales exigen soluciones globales" por lo cual expresó la esperanza de que "la asociación entre el Reino Unido y España siga siendo un catalizador del progreso". "Es por eso que estoy inmensamente orgulloso de recibir la Llave de Oro de la ciudad de Marid", manifestó el heredero de la corona británica, que ayer mantuvo una reunión con empresarios españoles.

Por su parte, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, recordó la visita anterior de Carlos de Inglaterra a Madrid con ocasión de la boda de los Príncipes de Asturias en 2004 y aprovechó para felicitarle "calurosamente" con motivo de la próxima boda del Príncipe Guillermo.

Apuntó que esta vez, el propósito de la visita es "bien distinto" y se trata de "fomentar e incrementar los intercambios" entre España y el Reino Unido, que "pese al difícil contexto económico global", a juicio de Gallardón, "viven uno de sus mejores momentos".

El alcalde alabó el "carácter moderno, útil y próximo" que caracteriza la Monarquía parlamentaria de la que "se desprende una especial caracterización de esta institución como una permanente vocación de servicio".

Gallardón subrayó que ambos países "comparten una forma de gobierno que a las virtudes de la alternancia política, el sistema representativo y el respeto a las libertades añade la solidez singular que aporta una institución que ha sabido mantenerse cercana a su pueblo, sensible a sus inquietudes y valedora de sus proyectos".

España y el Reino Unido "disfrutan hoy de una forma de democracia más perfeccionada", en la que "a la legitimidad dinástica e histórica" se suma "una legitimidad cotidiana, de oficio, que a diario renueva los lazos de afecto y de comprensión que vinculan ala Corona y a sus representantes con el pueblo, con el que comparte preocupaciones, esperanzas y alegrías".