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La Audiencia Provincial de Madrid juzgará a partir de este lunes a un acusado de vaciar el cargador de una pistola contra su mujer, quien logró sobrevivir gracias a la rápida actuación de los sanitarios.

José Luis C. B., que se enfrenta a 32 años de cárcel, será juzgado por los delitos de asesinato en grado de tentativa, sustracción de hijo menor, violencia habitual en el ámbito familiar, un delito continuado de amenazas, otro de amenazas graves, uno continuado de quebrantamiento de medida cautelar, un delito de falsedad en documento oficial y por último otro de tenencia ilícita de armas.

El relato de lo ocurrido comienza en mayo del año 2012 y concluye el 16 de febrero de 2013, cuando después de meses amenazas, persecuciones, insultos y agresiones de todo tipo, el acusado, a pesar de la existencia y vigencia de diferentes órdenes de alejamiento respecto de su ex pareja, la esperó en la puerta de su casa y, súbitamente y con ánimo de acabar con su vida, vació contra ella el cargador de una pistola semiautomática que se había procurado sin licencia alguna.

La expareja fue alcanzada por varios de los disparos efectuados, sin que pueda precisarse con exactitud el número y orden de los mismos, así como su localización, debido al carácter traumático del ataque.

En cualquier caso, la mujer presentaba un orificio de entrada en región dorsal con salida en mama derecha; un orificio de entrada en la región intercostal derecha que le provocó laceración en un pulmón y en uno de los riñones; orificio de entrada en la región dorsal que le afectó el mesenterio y los intestinos delgado y grueso; orificio de entrada por encima de la región sacroilíaca que penetró en la región abdominal y orificio con entrada sobre la placa ilíaca izquierda que tuvo un trayecto descendente y salió por la cara anterior del muslo derecho.

La rápida intervención de los equipos sanitarios, la aplicación inmediata de soporte vital avanzado así como el control de las hemorragias le salvaron la vida. Tardó casi un año en curar los destrozos causados por las balas, si bien presenta lesiones psicológicas y su adaptación personal, social y laboral se encuentra claramente disminuida.

Tras vaciar el cargador sobre su ex pareja, el procesado se dirigió a casa de su madre a recoger al hijo común con ánimo de apartarlo del entorno familiar, y huyó con él a Benalmádena, donde fue detenido al día siguiente. Para evitar la detención, sustituyó la matrícula de la furgoneta en la que emprendió la fuga por las plazas de otro vehículo. El acusado se encuentra privado de libertad desde ese mismo día.