Vídeo: REDACCIÓN | Foto:Telemadrid
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Una vela encendida, tener el fuego encendido en la cocina o un solo despiste podría provocar más de un susto en cualquier hogar. Un total de 123 personas fallecieron el año pasado víctimas de las llamas en su propia casa. Casi la mitad tenían más de 65 años y la gran mayoría vivían solas.

Aunque no es obligatorio por ley disponer de un detector de humos en el hogar, los profesionales recomiendan su uso porque aseguran que salva vidas.

Los meses fríos, de octubre a marzo, son los peores. El salón y el dormitorio son las dependencias donde se originan más incendios. En la cocina, apenas el 5%.

España es el segundo país más seguro del mundo en tasa de fallecidos por millón de habitantes en incendios en el hogar, solo superado por Holanda.