Madrid da un paso decisivo para reforzar su capacidad de respuesta ante emergencias con el desarrollo del nuevo Centro Integrado de Seguridad y Emergencias (CISEM), un proyecto estratégico que aspira a convertirse en el auténtico "cerebro de crisis" de la ciudad durante las próximas décadas.
La vicealcaldesa y delegada del Área de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha presentado este miércoles los detalles de este nuevo complejo, que se levantará en Hortaleza y sustituirá al actual centro, operativo desde hace 20 años y que, según ha reconocido, "se ha quedado pequeño y tecnológicamente superado".
El nuevo CISEM estará diseñado como una infraestructura independiente y altamente protegida, con zonas bunkerizadas y sistemas de seguridad avanzados capaces de hacer frente a cualquier tipo de amenaza, incluidos ciberataques o situaciones de guerra híbrida.
Uno de los elementos más destacados será su sistema de comunicaciones con "seguridad máxima de cinco escudos", que incluirá doble fibra óptica, conexión por satélite, tecnología 5G y sistemas redundantes para garantizar el funcionamiento incluso ante fallos de red.
"Queremos dar un salto de calidad en la gestión de crisis y emergencias", ha subrayado Sanz, que ha destacado que el objetivo es construir un centro pionero y preparado para los próximos 20, 30 o incluso 40 años.
Para su diseño, el Ayuntamiento ha analizado algunos de los centros más avanzados del mundo, con visitas a infraestructuras en Nueva York, el Centro Europeo de Coordinación de Respuesta a Emergencias y modelos en ciudades como Buenos Aires.
El nuevo complejo integrará servicios clave como SAMUR, Bomberos, Policía Municipal y Agentes de Movilidad, además de actuar como respaldo para otras áreas estratégicas, incluyendo ciberseguridad municipal, servicios sociales o el control de túneles de Calle 30.
Según ha explicado la vicealcaldesa, se trata de un proyecto "complejo y ambicioso desde el punto de vista tecnológico", aunque ya cuenta con un anteproyecto avanzado. La previsión es que las obras puedan comenzar a licitarse a lo largo del próximo año.
Con esta iniciativa, Madrid busca anticiparse a un contexto global marcado por emergencias cada vez más complejas, desastres naturales y nuevos riesgos tecnológicos, consolidando un sistema de respuesta más robusto y coordinado.