La Casa Santa Teresa, ubicada en Chamartín, luce como nueva tras una reforma que ha modernizado por completo sus instalaciones. Gestionada por las Hijas de Santa María de la Providencia, funciona como residencia y centro ocupacional diurno, y atiende a 36 personas con discapacidad intelectual.
De ellas, 17 viven en tres viviendas unifamiliares, donde disfrutan de lo que describen como "una convivencia tranquila". La Comunidad de Madrid destina cada año 600.000 euros al funcionamiento del centro y ha financiado la reciente reforma.
La gobernanta, Sol Elisete Elegada, explica que "las tres casas estaban muy antiguas, los muebles estaban también muy viejos".
"Las personas con discapacidad intelectual tienen un desarrollo de envejecimiento prematuro más temprano, unos veinte hasta treinta años antes de personas que no tienen discapacidad intelectual y por eso también esta reforma ha tenido en cuenta esas particularidades" señala Ana Dávila, consejera de Familia y Asuntos Sociales.
Además de la residencia, la Casa Santa Teresa cuenta con un centro ocupacional de 21 plazas, donde los usuarios participan en actividades diarias, como explica Sol Elisete que "tenemos muchas actividades de té, de delantales, de serigrafía…".
La renovación permite mejorar la calidad de vida de los usuarios y reforzar la labor social que desarrolla este centro en el distrito de Chamartín.