El Ayuntamiento de Madrid recuperó en 2025 un total de 323 viviendas de uso turístico (VUT) ilegales, devolviéndolas al mercado residencial. Este dato supone un 10,2% más que en 2024 y un 32,9% más que en 2023, consolidando el impacto de las medidas municipales contra los pisos turísticos sin licencia.
Según el informe de la Agencia de Actividades, el Consistorio también dictó órdenes de cese para 315 viviendas a partir de 502 resoluciones, mientras que 137 expedientes fueron archivados tras comprobarse que los inmuebles habían dejado de operar como alquiler turístico.
En el ámbito sancionador, Madrid impuso 117 multas por viviendas turísticas ilegales, un 27% más que el año anterior. La mayoría de las sanciones —110 expedientes— alcanzaron los 30.000 euros, aunque también se registraron multas de 20.000 euros y una sanción máxima de 60.000 euros. Además, se tramitaron 144 multas coercitivas de entre 1.000 y 3.000 euros.
La presión inspectora también aumentó. Durante 2025 se registraron 1.408 denuncias por VUT, un 9% más interanual, y se iniciaron 607 expedientes urbanísticos, lo que supone un incremento del 23,8%.
El Ayuntamiento atribuye este cambio de tendencia al plan de acción activado en abril de 2024, que incluyó la suspensión de nuevas licencias de pisos turísticos, el endurecimiento de sanciones, el refuerzo de inspectores y la publicación del listado de viviendas legales.
Estas medidas se complementaron con el Plan de Inspección Urbanístico, que elevó un 169% las viviendas inspeccionadas (de 567 a 1.526) y duplicó las detectadas hasta las 1.351.
Además, el Plan Reside, en vigor desde septiembre de 2025, busca proteger la vivienda habitual en Madrid y limitar la presencia de pisos turísticos en edificios residenciales, una de las principales demandas vecinales.