La Comunidad de Madrid ha remarcado que defiende avanzar hacia un nuevo modelo organizativo del Sistema Nacional de Salud (SNS) en el que las guardias de 24 horas dejen de ser obligatorias para los profesionales sanitarios y ha reclamado al Ministerio de Sanidad "una transición planificada y viable para hacerlo posible".
Así lo ha trasladado el Gobierno regional al departamento que dirige Mónica García sobre las alegaciones presentadas el pasado día 6 de julio al Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario y "ante las interpretaciones erróneas difundidas los últimos días en relación con las guardias médicas de 24 horas".
La ministra de Sanidad, Mónica García, afirmó recientemente que el Ministerio de Sanidad ha recibido informes de las comunidades autónomas del Partido Popular en las que le piden mantener la actual regulación de las guardias de 24 horas, eliminar la limitación de 17 horas establecida en el Anteproyecto de Ley y suprimir la obligación de negociar las condiciones laborales y la jornada de guardia.
"Ahora se entiende mucho mejor la campaña de las comunidades autónomas contra el Estatuto Marco. No les molesta el Estatuto Marco porque perjudica a los profesionales, les molesta el Estatuto Marco porque, precisamente, mejora las condiciones laborales.
No quieren que haya un texto legal que les obligue a mejorar las condiciones laborales de los profesionales", aseveró.
A su juicio, esta postura tiene dos posibles justificaciones, que "no quieren hacerse cargo de las mejoras que tienen en sus competencias" o que "quieren tener el conflicto abierto". "Y esto es el perro del hortelano: ni mejoras ni dejas mejorar", reprochó.
Desde la Consejería madrileña de Sanidad han reafirmado su defensa para avanzar hacia un nuevo modelo organizativo en el que las guardias de 24 horas dejen de ser obligatorias para los profesionales sanitarios.
Al hilo, en su informe adicional a las alegaciones presentadas recuerda que en el Servicio Madrileño de Salud (Sermas) hay constituido un grupo de trabajo desde el pasado mes de febrero, integrado por médicos de diferentes especialidades y hospitales, para estudiar y desarrollar alternativas que permitan evolucionar hacia este modelo.
LIBERTAD DE ELECCIÓN
En este sentido, han recalcado que este modo debe respetar la libertad de elección de los profesionales. Así, desde el departamento que dirige Fátima Matute se ha remarcado que aquellos médicos que deseen seguir realizando este tipo de guardias deber poder hacerlo "de manera libre y voluntaria", garantizándose siempre "las condiciones de seguridad y salud laboral exigibles".
En cualquier caso, desde el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso han subrayado que "una transformación de esta magnitud" en el modelo organizativo "debe realizarse con rigor y con todas las garantías para pacientes y profesionales".
En este sentido, ha señalado que el anteproyecto impulsado por el Ministerio de Sanidad debería ir acompañado de un análisis "técnico, jurídico y económico" previo que acreditara su viabilidad y su impacto sobre la organización de todo el Sistema Nacional de Salud (SNS).
"Una petición que ha sido realizada de forma reiterada por las comunidades autónomas y que no se ha aportado hasta la fecha", han lamentado desde la Consejería.
En cualquier caso, la Comunidad ha reiterado que su posición "es clara": "avanzar hacia un modelo más moderno, flexible y adaptado a las necesidades actuales de los profesionales sanitarios, pero hacerlo de forma planificada, viable y basada en estudios rigurosos que aseguren la calidad asistencial y la continuidad de la atención a los pacientes"