La plaza de Tirso de Molina sumará una veintena de árboles después de la remodelación que está a punto de finalizar y en la que el Ayuntamiento de Madrid ha destinado 3 millones de euros, ha cifrado la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, en la última comisión del ramo.
La reforma de Tirso de Molina forma parte de una serie de actuaciones en el distrito Centro para "ordenar un conjunto de espacios estrechamente vinculados entre sí y en grave estado de deterioro", entre los que se encuentran también la plaza Matute, la calle Cruz (ya finalizada) o la plaza y el aparcamiento de Jacinto Benavente (actualmente en ejecución).
Tirso de Molina "está a punto de finalizar", estará lista esta primavera, ha señalado la delegada. Sus principales intervenciones han pasado por "eliminar muros que dividían y fragmentaban el espacio, haciéndolo poco continuo, poco accesible e inseguro", lo que se ha conseguido con la sustitución por barandillas permeables.
García Romero ha destacado el aumento "sensible en el número de árboles para mejorar los espacios con sombra y calidad ambiental" al haberse plantado 22 nuevos ejemplares haciendo que la masa arbórea vaya a alcanzar los 62 árboles.
Con la actuación se incrementa el espacio de la acera norte, donde se encuentran la mayor parte de los locales comerciales y las dársenas de autobuses. La última rehabilitación de Tirso de Molina fue hace veinte años, en 2006.