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Mónica, la mujer que fue rescatada junto a sus hijos en Aldea del Fresno tras el paso de la DANA, y cuyo marido Manuel falleció, ha compartido un nuevo mensaje de agradecimiento a todas las personas que se han implicado en la búsqueda de Manuel y ha explicado cuáles fueron las decisiones que tomaron en su viaje de regreso a casa antes de ser arrollados en su vehículo por la riada.

El cadáver de Manuel fue localizado el viernes día 8 de septiembre, así como el de José, el anciano de 83 años con Alzheimer arrastrado por la corriente cerca de un geriátrico de Villamanta. La Guardia Civil, los Bomberos, los Agentes Forestales, cientos de agentes de diversas unidades de los equipos de emergencia y voluntarios concluían así cinco días de búsqueda.

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"Con las pocas fuerzas que me quedan, quiero expresar mi más profundo agradecimiento por la labor y desmesurado esfuerzo que habéis llevado a cabo TODOS los Equipos de Rescate y Cuerpos de Seguridad del Estado, así como a todos los voluntarios que participasteis en la búsqueda de mi marido", comienza Mónica en su carta.

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"Que podamos despedirnos de Manuel como él se merece es un regalo inmenso que no podremos nunca agradeceros lo suficiente".

A continuación, la mujer del fallecido ha querido explicar que "desde el principio de nuestro viaje de regreso a casa, intentamos tomar las decisiones más prudentes. Salimos una vez las noticias informaban de que había pasado lo peor, sin lluvia y con extrema precaución".

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"Lamentablemente, el viaje se complicó para nosotros y para el resto de conductores en Aldea del Fresno, cuando las balsas de agua, el desprendimiento de tierra y el ramaje eran más que evidentes en toda la calzada", declara.

Según explica Mónica en su relato, la familia se encontró "con una furgoneta gris que circulaba en sentido contrario", advirtiéndoles de la inundación en el último tramo de la carretera hacia Villamanta. Decidieron dar la vuelta y seguir a la furgoneta. Sin embargo, al llegar al puente de Arroyo Grande, la furgoneta "se detuvo y hubo una conversación con otro vehículo" que había cruzado el puente recientemente.

"En ningún momento nos advierte del peligro"

"Ambos prosiguen su marcha, mientras que nosotros con las ventanillas bajadas y circulando lentamente, nos cruzamos con el vehículo, el cual en ningún momento nos advierte del peligro. Viendo que la furgoneta proseguía su camino, seguimos conduciendo detrás, entrando ambos en el puente", escribe Mónica.

Pocos momentos después, ambos quedaron atrapados frente a la fuerte crecida del agua, con su vehículo siendo arrastrado por la riada y cayendo fuera de la carretera, explica. Mónica ruega "que no quede la menor duda de que la decisión que, en esos momentos tan complicados tomamos, no fue causa de ninguna imprudencia o desobediencia, sino simplemente un terrible accidente".

Expresa que las declaraciones sobre posible imprudencia "nos están causando un sufrimiento extremo y sobre todo están manchado la memoria de Manuel". "Os doy gracias, por permitirme aclarar este suceso. No volveré a pronunciarme más sobre él. Solo nos queda a sus familiares y amigos recordar a Manuel como el padre excepcional y marido maravilloso que era. Descanse en paz".