La Feria del Libro de Madrid 2026, clausurada el pasado domingo, registró 9,6 millones de euros en ventas y 730.000 visitantes únicos, lo que supone un retroceso en ambos aspectos respecto a la anterior edición.
Estos datos contrastan con los de 2025, cuando cerró con una facturación de 10,1 millones de euros (que ya era inferior a los 10,8 millones de 2024) pero con una afluencia de público superior al millón de visitantes. Aunque ya existía un balance preliminar por parte de sus organizadores que indicaba la bajada, este miércoles se han comunicado las cifras definitivas de la 85 edición, a falta únicamente de recibir información de seis de los 523 expositores participantes.
En total se despacharon 587.014 ejemplares en una edición por la que pasaron autores como Maitena, Ian Gibson, David Uclés, Siri Hustvedt, Julia Navarro, Mavi Doñate, Sara Barquinero, Fernando Aramburu, Peridis, Rosario Villajos o Luis García Montero.
Aunque la cifra de asistentes oficial es de más de 730.000 visitantes únicos, la organización estima que la asistencia total fue aún superior, unos 820.000 visitantes únicos en total si se suman personas que no pueden ser detectadas por los sistemas de medición basados en telefonía móvil, principalmente menores de edad.
La organización ha achacado el retroceso en ventas y asistencia a tres factores principalmente: "La coincidencia con la visita del papa León XIV, varios conciertos multitudinarios celebrados en Madrid y distintos episodios de calor intenso" que, en su opinión, "condicionaron la afluencia de público durante algunos días".
"El primer fin de semana hizo mucho calor; posteriormente, hasta el día 8 incluido, muchos madrileños y posibles visitantes prefirieron no venir al centro de la ciudad desanimados por quienes insistían en que iba a estar todo muy difícil", ha considerado la directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe, en declaraciones recogidas en la nota de prensa.
En la misma se apunta otra causa del retroceso: la reducción del horario de apertura respecto a la edición anterior, ya que en 2025 la feria permanecía abierta hasta las 22:00 horas los viernes, mientras que en esta edición cerró a las nueve de la noche.
Se señala asimismo que en la jornada final se cerró tres horas por alerta meteorológica, siendo justo el último fin de semana el que mejor respuesta del público estaba mostrando, superior a la del último fin de semana de 2025, "lo que frustró la posible remontada", ha lamentado Orúe.