Una persona sostiene la mano a una mujer mayor en silla de ruedas | COMUNIDAD DE MADRID
(Actualizado

La Plataforma por la Dignidad de las Personas Mayores en las Residencias (Pladigmare) ha rechazado este lunes la expulsión de una mujer de 84 años con la enfermedad de Alzheimer y gran dependencia (grado III) de la residencia Bouco Carabanchel (antigua Orpea), tras la difusión de información crítica por parte de su hijo entre el resto de los familiares de usuarios.

La Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales va a verificar, a través de Inspección, estos presuntos hechos, aunque esta residencia es privada y la Comunidad de Madrid no tiene plazas residenciales contratadas en ella, según fuentes del departamento que dirige Ana Dávila.

El hijo de la residente repartió unas hojas informativas entre los visitantes del centro para animarles a presentar quejas por las deficiencias detectadas explicando los cauces para formalizar estas reclamaciones, expone Pladigmare en un comunicado.

Nuevo plan de inspecciones en los centros de servicios sociales de la Comunidad de Madrid

La dirección de esta residencia acreditada por la Comunidad de Madrid justifica la rescisión del contrato mediante la atribución de una falta grave a la usuaria como consecuencia de las acciones llevadas a cabo por su familiar.

Pladigmare califica esta medida de atentado contra la libertad de expresión e información y rechaza que la conducta del hijo sea constitutiva de infracción alguna del reglamento de régimen interno o del contrato de servicios suscrito por la familia con el fondo de inversión al que pertenece el centro.

Este colectivo considera "irracional" la atribución de culpabilidad a la madre por los actos de su descendiente y subraya que la comunicación de expulsión intenta elevar a la categoría de falta grave una amonestación previa por escrito que correspondía a una sanción de carácter leve por una conducta del hijo.

La Ley de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid tipifica como falta grave tomar represalias contra usuarios o sus familiares por el ejercicio de sus derechos legítimos y prohíbe expresamente el establecimiento de castigos injustos o limitaciones de derechos en estos centros, recuerda Pladigmare.

Madrid defiende la calidad de las residencias de mayores con "12.000 visitas en 500 centros en dos años"

La asociación solicitará a la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales la imposición de una sanción por falta muy grave a la residencia y la inhabilitación del director del centro para el ejercicio de cargos de administración en servicios sociales durante cinco años.

La plataforma exige a la Comunidad de Madrid que aplique la normativa para evitar que el beneficio económico de los fondos de inversión prevalezca sobre el bienestar de las personas mayores y advierte al Gobierno regional que podría cometer prevaricación si mantiene una actitud pasiva ante estas actuaciones "abusivas".

Pladigmare anuncia la convocatoria de una concentración de protesta el próximo día 11 de abril frente al establecimiento, situado en el número 74 de la calle Nuestra Señora de la Luz de Madrid, si la empresa no rectifica de forma inmediata esta decisión contra la residente.