La Guardia Civil está adiestrando a sus unidades caninas para que puedan detectar los explosivos que esconden adosados a sus cuerpos los terroristas suicidas.
Estos perros están preparados, según la Guardia Civil, para detectar todo tipo de explosivos con la singularidad de que además son capaces de advertirlos cuando los porten personas con la finalidad de hacerlos explosionar adosados a su cuerpo o simplemente los transporten para colocarlos en otro sitio.
Pero, además, a las unidades caninas, encuadradas en el Servicio Cinológico de la Guardia Civil, se les está preparando para que puedan detectar el dinero que, en forma de billetes y en grandes cantidades, transportan los delincuentes en todo tipo de equipaje a través de fronteras, puertos y aeropuertos.
Esos son los lugares principales donde prestan su servicio estos canes, pero también son capaces de actuar en otros tipos de escenarios como domicilios, exteriores y ante paquetería de cualquier tipo en el marco de operaciones de delincuencia organizada o terrorismo.
Además, dentro de esta unidad hay perros que están especializados en detectar cadáveres enterrados y sumergidos en agua, una modalidad que nació hace ya cuatro años, pero también hay otros que están adiestrados para facilitar las tareas de los investigadores de incendios o para detectar cebos envenenados que son utilizados para matar a animales silvestres.