La Fundación Madrina ha llevado a cabo este sábado una entrega extraordinaria de juguetes en los sectores 4 y 5 de la Cañada Real Galiana bajo el lema 'Que la ilusión no se apague'. La acción, según ha apuntado la Fundación en un comunicado, ha sido posible gracias a los voluntarios y la asociación de vecinos de ambos sectores y se ha producido apenas 24 horas después de un apagón en la zona.
La jornada se desarrolló en la Calle Real Galiana, donde se distribuyeron coches, balones y una amplia variedad de juguetes a las familias más vulnerables.
El presidente de la Fundación Madrina, Conrado Giménez, ha subrayado durante el acto la situación que viven estas familias y la importancia de proteger el derecho a la infancia. "No podemos permitir que el frío y la oscuridad roben la infancia a estos niños. Ayer se fue la luz física, pero hoy hemos encendido una luz mucho más potente: la de la dignidad y el apoyo mutuo", ha afirmado.
Esta iniciativa forma parte del programa de emergencia social de la entidad, activo durante los meses de invierno, con el que presta apoyo a madres y menores en situación de exclusión. La Fundación Madrina ha recordado que la situación en la Cañada Real continúa siendo "crítica" y ha hecho un llamamiento a las administraciones y a la sociedad civil para no olvidar a las familias que sufren precariedad energética en la capital.