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La Feria Internacional de Turismo (Fitur), organizada por Ifema, cerró su trigésimo sexta edición con un récord histórico de 232.000 visitantes entre profesionales y público, un 6% más que el año pasado, en prueba del "dinamismo" y de la "consolidación del sector en España y en el mundo".

En declaraciones, la directora de Fitur, Ana Larrañaga, ha explicado que esta edición ha sido "muy intensa, muy productiva y muy positiva" y ha contado con la participación de "más de 1.600 empresas de 165 países y regiones en 67.000 metros cuadrados", según los primeros datos.

También se ha referido a los 68 millones de turistas que han llegado a España en 2015, que han representado una facturación de 65.000 millones de euros, lo que sitúa a nuestro país en un segundo lugar mundial de los receptores.

Estas cifras "probablemente serán mejoradas en 2016 cuando se materialicen los acuerdos que las asociaciones empresariales y los distintos expositores nos han confirmado que se han cerrado ya, incluso con pagos avanzados, lo que no era habitual desde que comenzó la crisis", explicó.

La feria ha contado con la participación de 125.000 profesionales en las tres primeras jornadas, lo que supone un crecimiento del 2% respecto al año pasado, que ya superó a su vez las mejores cifras de los años anteriores, dijo.

Los profesionales han mostrado su interés, un año más, por las nuevas tecnologías y las plataformas relacionadas con la mejora de la gestión turística, explicó. Las participación de las empresas también ha batido un récord, ya que han sido 9.605, un 3,4% más, con un crecimiento "significativo" de las internacionales, del 4%.

En cuanto al público en general, la 36 edición de Fitur se cerrará con un incremento del 10%, hasta 107.213 visitantes, lo que, sumado a las cifras anteriores, supone esas 232.000 visitas, que son el 6% más que en 2015.

Madrid también se ha beneficiado de la feria, ya que ha contado con unos ingresos inducidos de unos 210 millones de euros, cifras que ratifican a la industria turística "como el primer sector de actividad en España", dijo.

Esta edición de Fitur ha estado protagonizada, por una parte, por los ambiciosos planes de expansión de las empresas hoteleras españolas, principalmente orientadas hacia Asia, y, por otro, por los esfuerzos de los países de Oriente Próximo y el norte de África para recuperar los visitantes perdidos por miedo al terrorismo.

Meliá prevé abrir 25 hoteles este año -incluyendo países como China, Indonesia, Birmania o Vietnam- y Barceló abrirá entre 15 y 20 y espera entrar en el mercado chino. También prevén nuevas aperturas grupos como Riu y Palladium.

En paralelo, la feria ha vuelto a dedicar espacios diferenciados para determinadas especialidades turísticas, como salud o medioambiente, así como para las novedades tecnológicas, desde gafas de realidad virtual a recreaciones futuristas de hoteles.

Una vez más, Fitur Gay ha presentado sus propuestas para un sector que mueve más de 6.000 millones de euros anuales, mientras "Fitur Shopping", centrada en el turismo de compras, pone la mirada en el visitante asiático.

Precisamente la captación de turistas chinos y japoneses es uno de los objetivos del sector turístico español, que se beneficiará de las rutas directas como las anunciadas esta misma semana por Iberia para enlazar Madrid con Tokio y Shanghái.

La llegada de turistas asiáticos a España repuntó un 30% en los primeros nueve meses del año, dato especialmente alentador dado que son los que más gastan. Un turista japonés, por ejemplo, gasta el triple que el visitante medio.