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La Fiscalía ha asegurado hoy en su informe final que la autoría del presunto pederasta de Ciudad Lineal (Madrid) en la comisión de cuatro agresiones sexuales entre 2013 y 2014 es "indiscutible" pues las pruebas que le incriminan "no pueden ser más clarificadoras". "Las pruebas son numerosas, claras y contundentes", ha aseverado la fiscal Pilar González durante más de tres horas en las que ha presentado su informe final ante el tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid, que juzga a Antonio Ángel Ortiz, de 44 años, desde el 18 de octubre. Y como ya hizo cuando elevó sus conclusiones a definitivas, ha ratificado la pena que solicitaba en su escrito de acusación provisional, un total de 77 años de cárcel por tres delitos de agresión sexual, uno de violación, cuatro de detención ilegal y uno de lesiones.

La fiscal ha dado validez al informe pericial que confirma que los restos biológicos encontrados en el piso de la calle Santa Virgilia, donde Ortiz presuntamente agredió a una niña de 9 años en abril de 2014, coinciden con el perfil genético tanto del acusado como de la pequeña.

Como también coinciden con el acusado, ha proseguido la fiscal, los restos de ADN que se hallaron en las prendas de tres víctimas.

Además, se ha manifestado sobre "las terribles consecuencias" que tuvieron las agresiones tanto para las víctimas como para sus familias, todas ellas relacionadas con síntomas de estrés postraumático "compatibles" con haber sufrido una agresión sexual.

Ha resaltado a su vez la situación de indefensión en la que se encontraron las menores, de entre 5 y 9 años, ya que Ortiz las llevaba a sitios "aislados y desconocidos donde se encontraban a su total merced".

En su informe, ha dado credibilidad al testimonio "certero" de la segunda víctima del presunto pederasta, si bien ha establecido que "no ha quedado acreditada la naturaleza, composición o el número" de pastillas tranquilizantes que presuntamente Ortiz le suministró pues la niña "difícilmente" habría podido ofrecer un relato tan minucioso si hubiese estado bajo sus efectos.

Por otra parte, ha calificado de "curiosa" la declaración que ofreció al tribunal la madre del acusado, que contradecía a la que dio en sede policial y que, según la fiscal, tenía una "clara finalidad de ayudar a su hijo pero sin ningún apoyo acreditativo".

La madre de Ortiz dijo que era "imposible" que le dejase las llaves del piso de la calle Santa Virgilia, y aseguró que limpió en profundidad el colchón donde se encontraron vestigios biológicos tanto de Ortiz como de la pequeña.

Lo mismo ha hecho con el testimonio del tío de Ortiz, que dijo que el acusado se mudó a Santander por motivos laborales mientras que la fiscal asegura que fue porque "la Policía estaba bajo su pista".

Además, ha desmontado la estrategia de defensa de Ortiz, que pretende solicitar la nulidad del registro del mencionado domicilio, así como la cadena de custodia de las pruebas y las ruedas de reconocimiento.

La Fiscalía ha asegurado al respecto que en todo momento se cumplió "con el protocolo y la normativa", que durante el registro estuvieron presentes tanto la secretaria judicial como el acusado y que "en su práctica no existió ningún defecto de forma".