La Fiscalía denuncia a tres médicos de una residencia por la muerte de un anciano por Covid

Una anuncio contempla las labores de desinfección en una residencia
Un anciano contempla las labores de desinfección en una residencia |EUROPA PRESS

La Fiscalía ha denunciado a tres médicos de una residencia privada de la tercera edad de Madrid por no realizar un seguimiento a un paciente que falleció deshidratado afectado por la Covid-19.

Se trata de la séptima denuncia de la Fiscalía de Madrid contra residencias por actuaciones en el marco de la pandemia y en este caso se presenta por supuestos delitos de homicidio imprudente y omisión del deber de socorro.

El Ministerio Público acusa a los tres médicos de no haber realizado un seguimiento a un paciente a quien ya se le había diagnosticado episodios anteriores de deshidratación y que presentaba falta de masa corporal.

Según la denuncia, en la residencia fallecieron entre el 8 de marzo y el 23 de mayo de 2020 un total de 69 usuarios, once de los cuales habían sido derivados previamente a un centro hospitalario, y de los muertos en sus instalaciones 25 presentaban síntomas compatibles con el coronavirus covid-19 aunque solo un usuario tenía el diagnóstico confirmado.

Añade que durante esos meses la residencia desarrolló medidas de prevención y organización para tratar de paliar los efectos de la pandemia, incluyendo el desarrollo de un sistema de comunicación permanente con una doctora del Hospital Universitario 12 de octubre como geriatra de referencia.

Mientras, los responsables del seguimiento y control de los residentes seguían siendo los doctores que prestaban sus servicios en el centro.

En el caso del usuario fallecido ninguno de los tres denunciados, que se hicieron cargo de su seguimiento a partir del 19 de marzo de 2020, detectó la gravedad del cuadro clínico de deshidratación severa e infección respiratoria por covid-19 que padecía, "por lo que no pautaron un adecuado tratamiento y no activaron el protocolo vigente" destaca la Fiscalía.

El residente comenzó a mostrar síntomas el 10 de marzo, una situación que se agudizó de manera ostensible siete días más tarde.

Los médicos que le atendieron en primera instancia presentaron un diagnóstico de posible malnutrición, un problema que ya había sido detectado meses antes por lo que el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla pautó un control y seguimiento del paciente y que acudiera a urgencias en caso de empeoramiento.

La Fiscalía advierte de que a pesar de ello no consta que los tres médicos denunciados hicieran un seguimiento al paciente hasta que el 24 de marzo las auxiliares de la residencia informaron de que él parecía presentar fiebre.

Además considera que el hombre, que finalmente falleció el 8 de abril, se vio privado de la posibilidad de tener un tratamiento médico "acorde a sus necesidades en un centro hospitalario".

Concluye que si se hubiera cumplido la normativa del periodo pandémico el fallecido hubiera sido pautado y seguido por el equipo geriátrico del hospital universitario 12 de Octubre y "lo razonable es pensar que la enfermedad se hubiera detectado a tiempo". EFE