IFEMA |
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Los trabajos necesarios para acoger la cumbre del clima (COP25) arrancan este domingo en la Feria de Madrid (Ifema) y se prolongarán hasta su inauguración, el 2 de diciembre, con el montaje de siete pabellones, el 40 % de la capacidad del recinto, además de sus centros de convenciones y salas de reuniones.

Es un reto de logística y de seguridad que las autoridades tienen que resolver en dos semanas hasta el comienzo de la cumbre en el recinto ferial, a las afueras de Madrid.

Ifema ha destinado a este evento 80.000 metros cuadrados de su superficie en pabellones y otros 13.000 en espacios adicionales, divididos en una Zona Azul, más institucional y administrada por Naciones Unidas, y otra Verde, destinada a la participación de la sociedad civil.

La Zona Azul acogerá las sesiones de negociación multilateral de la COP25, así como los actos y eventos paralelos de la agenda oficial de Naciones Unidas, para lo que se habilitarán dos plenarios, salas de reuniones y pabellones de las delegaciones, en los que España contara con un espacio propio.

La Zona Verde, de unos 3.000 metros cuadrados, estará abierta durante toda la conferencia y tendrá a su vez dos áreas, un pabellón de diálogo con espacios diferenciados para todos los actores de la sociedad civil -empresas, innovación y emprendimiento, ONG y jóvenes- y un espacio Chile-España, que servirá de escaparate de las prioridades climáticas a ambos lados del Atlántico.

Ifema tendrá que estar preparada para acoger a partir del lunes 25 de noviembre algunas de las sesiones previas de la cumbre, que se celebrará entre el 2 y el 13 de diciembre y prevé la asistencia de unas 25.000 personas de cerca de 200 países.

El Ejecutivo en funciones prevé destinar al montaje de la cumbre -para la que Chile disponía de 74 millones de euros- unos 60 millones y que su impacto económico en la capital y en la Comunidad de Madrid ronde los 100 millones de euros.