Grabado con los estragos del vendaval de 1886 en la Finca de Vista Alegre | ARCHIVO
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El 12 de mayo de 1886 un tornado recorrió la capital desde el suroeste al noreste tumbando y tronchando a su paso árboles, derribando muros, afectando infraestructuras y, lo que es peor, matando a 47 personas.

Según cuentan las crónicas, el ciclón se inició en el Carabanchel Alto y se fue desplazando hacia la zona centro de Madrid y posteriormente hacia

Una de las zonas más afectadas fue el Real Jardín Botánico. Muchos de sus centenarios ejemplares fueron abatidos por el vendaval. Auténticas joyas botánicas de los cinco continentes acabaron hechas astillas.

Milagro en Embajadores: un hombre y su hija se libran por poco de la caída de un gran árbol

El Retiro tampoco escapó al desastre. Se calculó en aquellos días que más de 400 árboles perecieron entre este jardín y el Botánico.

Otro de los puntos que fue especialmente alcanzado fue la carabanchelera Finca de Vista Alegre. Ya acusaba el abandono de sus jardines desde la muerte del Marqués de Salamanca en 1883, pero el huracán terminó por darle la puntilla.

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El suceso, recogido por la prensa de la época, debió ser realmente impactante. Benito Pérez Galdós en su novela 'Misericordia' se refiere al ciclón de 1886 en uno de los capítulos.