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El Hospital General Universitario Gregorio Marañón ha logrado salvar la pierna de un niño de siete años diagnosticado con osteosarcoma, un tipo de cáncer óseo poco frecuente, mediante el uso de tecnología 3D avanzada y un injerto de tibia procedente de un donante adulto.

Según informó este viernes el centro sanitario, el osteosarcoma es más habitual en niños y adolescentes y se caracteriza por un crecimiento descontrolado de las células óseas, lo que debilita el hueso y puede provocar dolor, inflamación o fracturas.

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La compleja intervención quirúrgica permitió extirpar por completo el tumor y conservar la extremidad del menor, que evoluciona favorablemente y puede continuar con su tratamiento oncológico. La operación se llevó a cabo en el quirófano híbrido del hospital, combinando innovación tecnológica y máxima precisión para garantizar la seguridad del paciente.

El niño había llegado al Gregorio Marañón tras ser operado previamente de una fractura que resultó ser consecuencia del cáncer óseo. Portaba dos clavos intramedulares cuya retirada implicaba un alto riesgo de diseminación tumoral, por lo que los especialistas optaron por una estrategia quirúrgica de rescate para preservar la pierna.

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid ha salvado la pierna de un niño de siete años con un osteosarcoma, un tipo de cáncer poco frecuente que se origina en los huesos, mediante tecnología 3D y gracias a una tibia de donante adulto.

Según informó este viernes el centro hospitalario, el osteosarcoma es más frecuente en niños y adolescentes, y provoca que las células del hueso crezcan de forma descontrolada, debilitándolo y pudiendo causar dolor, inflamación o fracturas.

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La operación realizada permitió a este niño conservar su extremidad y en estos momentos evoluciona favorablemente, pudiendo completar su tratamiento oncológico.

Mediante una intervención quirúrgica compleja realizada en el quirófano híbrido del centro sanitario y gracias al uso de tecnología innovadora para garantizar la mayor precisión y seguridad, se pudo extirpar por completo el tumor y reconstruir el fémur con un injerto de tibia de donante adulto.

El menor, que llegó al hospital tras ser intervenido previamente por una fractura que resultó ser un cáncer óseo, portaba dos clavos intramedulares, cuya retirada suponía un riesgo de diseminación tumoral. Desde el centro sanitario madrileño se optó por una estrategia de rescate para conservar la extremidad.

Equipo multidisciplinar

La operación, realizada por un equipo multidisciplinar de los CSUR de Sarcomas Infantil y Adulto, combinó técnicas avanzadas de planificación 3D, navegación por infrarrojos y realidad mixta. Este caso constituyó un nuevo avance donde la ingeniería, la cirugía y la investigación se integraron para ofrecer soluciones personalizadas desde la sanidad pública.

Durante la intervención se utilizaron gafas holográficas de realidad mixta que permitieron visualizar estructuras vasculares críticas en tiempo real y realizar la resección sin comprometer arterias ni venas de la pierna.

Finalmente, los cirujanos consiguieron retirar completamente el tumor, conservando la articulación de la rodilla y la parte proximal del fémur, así como reconstruir el hueso afectado con un injerto biológico. Gracias a este novedoso enfoque, fue posible también conservar el cartílago de crecimiento de la tibia del menor, lo que permitirá que el hueso siga creciendo.

Tal y como explicó el traumatólogo infantil del Gregorio Marañón, el doctor Alberto Álvaro, remover este cartílago suele ocasionar una dismetría, es decir, una diferencia de longitud entre las extremidades, en esta ocasión las piernas.

Planificación avanzada

"Esta dismetría suele ser mínima cuando los niños tienen 13-14 años, por lo que este era uno de los retos que teníamos debido al crecimiento restante que le quedaba", añadió.

La intervención fue estudiada por la Unidad de Planificación Avanzada y Manufactura 3D (UPAM3D) del Gregorio Marañón, que generó un biomodelo virtual del fémur del paciente, lo que permitió simular toda la cirugía con antelación.

Gracias a este gemelo digital, se diseñaron guías de corte personalizadas para retirar los clavos y extirpar el tumor con márgenes seguros, evitando manipular zonas sanas del hueso.

A este respecto, la ingeniera biomédica de la UPAM3D, Elena Aguilera, indicó que "basándonos en el gemelo digital y la bio-réplica exacta del paciente, pudimos simular y entrenar todo el proceso que se iba a llevar a cabo en el mismo quirófano donde se realizó la cirugía, lo que permitió anticipar riesgos, mejorar la coordinación y optimizar los tiempos".