Agentes de Policía Municipal de Madrid, en concreto de la Sección de Protección del Patrimonio Urbano (Sepropur), han detenido a un varón de 21 años en las inmediaciones del Paseo de Pintor Rosales como presunto autor de las pintadas y destrozos en la estatua dedicada a la Infanta Isabel de Borbón, conocida popularmente como 'La Chata'.
El conjunto, ubicado junto al Parque del Oeste de la capital, amaneció este martes con pintadas de color verde, con mensajes como "Fake Queen", y con daños en rostro y en uno de los brazos de la escultura, que ha quedado fracturado.
Según informan a Europa Press fuentes municipales, los agentes encontraron al hombre con restos de pintura en las manos y en la ropa, junto a varios elementos con inscripciones y pinturas coincidentes y que él reconoció haber pintado. Entre sus enseres, además, hallaron una maza de grandes dimensiones con restos que aparentemente coinciden con la escultura vandalizada.
Según apuntan las mismas fuentes, los propios viandantes informaron a Policía Municipal desplegada en el lugar de más pintadas a lo largo del paseo por parte de un hombre "fuera de sí" y con un bote de spray en la mano. Además de la estatua de 'La Chata', los actos vandálicos también han afectado al busto de Paul P.Harris, fundador del Rotary Club, ubicado en las inmediaciones, que todavía sigue desaparecido.
Los equipos de limpieza y restauración de la Dirección General de Patrimonio Cultural y Paisaje Urbano se desplazaron a la zona para proceder a la limpieza del conjunto de 'La Chata', que ya no presenta pintadas desde el mediodía.
La delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, ha condenado este acto de vandalismo. "Por desgracia, los vándalos existen, y sólo podemos trabajar para paliar sus desmadres", ha lamentado la delegada en una publicación de la red social 'X'.
Desde el Área, que reprueban "de manera rotunda" estos hechos, informan a Europa Press que esta restauración de elementos como el brazo o el rostro de 'La Chata' se prolongará durante "varios meses" con el objetivo de garantizar "una actuación rigurosa y respetuosa con las características originales de la obra" tras este "ataque injustificable contra el patrimonio cultural de todos los madrileños".
El monumento a la Infanta Isabel de Borbón (1851-1931), hija de Isabel II y conocida entre los madrileños con el sobrenombre de 'La Chata', se encuentra en el paseo del Pintor Rosales. La obra fue promovida en la década de 1950 para conmemorar el centenario de su nacimiento y representa a la homenajeada recibiendo el saludo de dos personajes populares, una florista y un castizo con capa.
El conjunto escultórico, realizado en piedra caliza y de titularidad municipal, ha sido objeto de diversas actuaciones de conservación y restauración a lo largo de su historia. De hecho, una intervención realizada en 2017 incluyó la reparación de elementos escultóricos deteriorados y la reconstrucción documentada de parte de una mano de la figura principal, además de trabajos sobre el vallado perimetral.