Condenan a ocho años de cárcel a la joven que mató a su bebé en Alcalá

Audiencia Provincial de Madrid.
Audiencia Provincial de Madrid

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a ocho años de prisión a la joven que mató el 20 de febrero de 2018 a su bebé recién nacida en Alcalá de Henares, ordenando que reciba un tratamiento médico para superar la fuerte depresión que sufre como consecuencia de los hechos.

Así consta en una sentencia, en la que se condena a S.A., de 19 años, por un delito de asesinato después de que un jurado popular la declarase culpable.

Tratamiento psiquiátrico

Los magistrados, como medida de seguridad, ordenan también que la condenada, de 19 años de edad, reciba el tratamiento médico necesario para superar la depresión que atravesaba en el momento de los hechos, y que sigue padeciendo, acompañada de sintomatología psicótica y trastorno disociativo.

Esta situación, que a juicio del tribunal la exime parcialmente de la responsabilidad criminal, es la que ha llevado a los jueces a aplicarle la eximente incompleta de anomalía o alteración psíquica, y a rebajar la pena, que en el delito de asesinato va de 15 a 25 años, a los citados ocho años de prisión, que será el tiempo máximo que la condenada deberá cumplir.

Frente a ello, la fiscal solicitó en la vista oral que la joven internara durante ocho años en un centro psiquiátrico penitanciario al apreciar una eximente incompleta por la enajenación mental que sufrió. Al inicio, la Fiscalía de Madrid solicitaba veinte años de cárcel, pero asumió tras la práctica de la prueba la tesis del abogado de la joven, el letrado Jaime Sanz de Bremond.

Se autolesionaba

Durante la pericial del juicio, diversos psiquiatras verificaron que la chica escuchaba voces que la indicaban que se autolesionaba y veía "una sombra negra".

En el juicio, la acusada se rompió y lamentó entre lágrimas haber matado a su pequeña en la residencia en la que convivía con su pareja y su familia. "Solo sé que la perdí. Lo siento mucho, perdón, perdón", se limitó a señalar en todo el juicio.

Durante el juicio, quedó probado que Sonia, tras dar a luz a un bebé sano, cogió ese mismo día un objeto cortante y, con ánimo de acabar con la vida de la recién nacida, la apuñaló hasta en nueve ocasiones en distintas partes del cuerpo.