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La Comunidad de Madrid reforzará a partir de la próxima semana las frecuencias en siete líneas de Metro y ya ha reabierto los vestíbulos de las estaciones de Vistalegre, Nueva Numancia y Valdebernardo, cerrados desde 2012.

Así lo ha anunciado el presidente regional, Ignacio González, en una visita a las obras del intercambiador se Avenida de América, donde ha precisado que se aumentará la frecuencia en las líneas 1, 2, 3, 4 ,5, 6 y 9 entre un 20 y un 50 por ciento, según la línea y el horario.

De lunes a viernes entre las 14 y las 16 horas se reforzarán las líneas 1, 5, 6 y 9. Los viernes de 22 a 23 horas, las líneas 2, 3 y 4 y los sábados a partir de las 18 horas, se aumentará la frecuencia de los trenes en las líneas 1, 2, 3, 4 y 5.

Según ha explicado el presidente autonómico se debe a una recuperación de la demanda, sobre todo, en horas puntuales. En cuanto al tema de los vestíbulos, se trata de una demanda de vecinos y comerciantes de las zonas afectadas que reclamaban la reapertura de los accesos porque les afectaba en su actividad diaria.

LA REMODELACIÓN DEL INTERCAMBIADOR DE AVENIDA DE AMERICA ESTARÁ TERMINADA EN JULIO

El intercambiador de Avenida de América estará remodelado al cien por cien el mes de julio tras las obras que han buscado facilitar su conectividad, aumentar su seguridad y hacerlo más habitable, según ha informado el presidente autonómico, Ignacio González, durante una visita a las instalaciones. El presidente ha precisado que ya se ha ejecutado el 85 por ciento de los trabajos de remodelación de las instalaciones, y ha avanzado que "en el mes de julio" podrán inaugurarlo "con el total de servicios en funcionamiento".

El jefe del Ejecutivo autonómico ha dicho que con esta infraestructura se equiparará en calidad, confort y seguridad a los modernos intercambiadores 'tipo aeropuerto' de Plaza de Castilla, Moncloa, Príncipe Pío y Plaza Elíptica puestos en servicio en 2007.

Con estas nuevas obras, que se han venido realizado sin interrumpir el servicio, el Gobierno regional concluye la remodelación de todos los grandes nudos de transporte autonómicos, poniendo al servicio de los madrileños cinco intercambiadores subterráneos en los principales corredores de entrada y salida a la capital.

González, que ha indicado que ahora ya "sólo queda finalizar una de las plantas de las cuatro que posee el intercambiador y realizar pruebas de climatización y automatismos", ha destacado que esta infraestructura registra 60 millones de viajeros año, un 30 por ciento más que el aeropuerto de Barajas, y es el nudo de conexión más importante de la ciudad.

Además, Avenida de América ofrecerá las mismas ventajas para sus usuarios que el resto de intercambiadores, cuya calidad ha sido reconocida a nivel internacional. Prueba de ello es que numerosas delegaciones nacionales y extranjeras han visitado las instalaciones, y que incluso Madrid ha exportado su modelo a otras grandes ciudades del mundo.

OBRA MODÉLICA

Es el caso, por ejemplo, de Helsinki, en Finlandia, donde el mayor intercambiador de esta ciudad (Kamppi) ha seguido el mismo diseño de los intercambiadores de Madrid. De hecho, el Consorcio Regional de Transportes participó en el proyecto. Otro intercambiador construido siguiendo el modelo de Madrid es el de Santiago de Chile, con quien el Consorcio también ha colaborado activamente.

Respecto al intercambiador de Avenida de América, el presidente regional ha indicado que en él confluyen 4 líneas de Metro, 13 líneas de autobuses interurbanos, 6 líneas de la EMT, así como líneas de largo recorrido que comunican Madrid con el norte y este de España. En un solo día, operan en sus instalaciones más de 1.000 expediciones de autobuses y, además, cuenta con un aparcamiento público de 253 plazas de rotación y 392 plazas de residente.

La actuación en Avenida de América, con una superficie superior a 47.000 metros cuadrados divididos en cuatro plantas bajo superficie, implicará una mejora en la calidad y seguridad de la infraestructura, reduciendo los tiempos de trasbordo, la climatización en las zonas de espera y aumentando la accesibilidad.

En superficie, además, se ha renovado la plaza, permitiendo la convivencia entre las zonas de circulación, el uso de los peatones, la utilización de los taxis y otras situaciones de carga y descarga.

Además, este proyecto ha supuesto también una innovación en los materiales y en la utilización de los diferentes elementos de construcción para proteger la zona de la contaminación, tanto atmosférica como acústica.

De esta forma, los edificios situados en la plaza estarán recubiertos por un material absorbente de ruido, lo que reducirá el nivel acústico que el continuo paso de vehículos por Avenida de América provoca y el solado será de un nuevo material que produce la degradación de contaminantes.