La justicia madrileña ha autorizado la entrada en el domicilio de otro de los cuatro residentes de los apartamentos municipales San Francisco que permanecía en el edificio pese a la orden de desalojo temporal dictada para ejecutar las obras de rehabilitación del inmueble.
Según han detallado fuentes municipales, con este tercer auto favorable, el Consistorio podrá realojar a un nuevo usuario en un recurso municipal, como ya ocurrió con otras dos personas tras las anteriores resoluciones judiciales.
De los cuatro residentes que inicialmente rechazaron abandonar el edificio, solo uno mantiene ahora su negativa. El Ayuntamiento sostiene que esa situación continúa retrasando el inicio de una actuación valorada en 3,8 millones de euros, destinada a corregir problemas estructurales, humedades y otras deficiencias detectadas en el inmueble. Los técnicos municipales determinaron que la rehabilitación debía ejecutarse sin ocupantes por motivos de seguridad.
Según el Ayuntamiento, el retraso afecta a los 57 usuarios que fueron trasladados hace aproximadamente un año y medio mientras se acometía la reforma y que permanecen alojados en residencias municipales, donde reciben atención integral.
Las obras estaban previstas para comenzar en octubre de 2024 y, de acuerdo con la planificación inicial, ya deberían haber concluido. Sin embargo, el proyecto permanece paralizado por la imposibilidad de disponer del edificio completamente desalojado.
Una vez finalizada, los residentes volverán a ocupar los apartamentos y mantendrán las condiciones económicas que tenían antes del traslado, han señalado las fuentes, que han detallado que la actuación permitirá recuperar siete viviendas que permanecen fuera de uso debido al deterioro del edificio.