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El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha defendido que el miércoles no había ninguna alerta de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) por la “tromba” de agua, por lo que el Ayuntamiento no tomó medidas preventivas.

Las fuertes lluvias dejaron 140 avisos a Bomberos, que fueron “todos atendidos” sin que hubiera “incidencias significativas” ni “se pusiera en riesgo la seguridad de las personas”, ha dicho este jueves el alcalde en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno celebrada en la junta de distrito de Carabanchel.

Almeida ha apuntado que el miércoles “en solo una hora y media” se registró en Madrid “prácticamente la mitad de lluvia” que cae de media en todo diciembre, cuando se suelen registrar unos 140 litros por metro cuadrado.

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No solo en Madrid

También ha defendido a Almeida que los problemas que hubo en Madrid “se repitieron fuera de la capital, aunque esto no sea una excusa”, ya que hubo incidencias también en la línea C-5 de Cercanías, en la M-40, donde se llegaron a cortar tres carriles; o en la A-42, donde una balsa de agua “impidió y dificultó considerablemente la circulación”.

Todo ello, ha abundado el dirigente, a causa de un fenómeno meteorológico que dejó “de una cantidad extraordinaria de agua en un periodo muy reducido de tiempo”, ante lo que ahora el Consistorio va a estudiar cuáles fueron las causas.

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La principal consecuencia fueron las balsas de agua que se vieron en numerosas calzadas de la capital, algo que el Ayuntamiento “va a estudiar”, y ante lo que Almeida ha adelantado que “posiblemente haya que incrementar el número de imbornales”, para conducir el agua de la lluvia por la calzada.