Agentes de la Policía Municipal de Alcorcón han salvado la vida de un bebé de 18 meses que había dejado de respirar tras un presunto atragantamiento y cuyos padres trataban de llegar desesperadamente al hospital en su propio vehículo.
Los hechos ocurrieron el martes pasado, cuando una patrulla nocturna circulaba por la Avenida de Las Retamas y observa de repente como "un vehículo se aproxima a gran velocidad, dando ráfagas de luz, con las luces de emergencia activadas y tocando el claxon sin cesar".
Los agentes se detienen de inmediato y del vehículo "se bajan dos padres desesperados con un bebé de 18 meses en brazos": "Por favor, hagan algo, no respira", refieren los padres.
"El tiempo se detiene. Sin dudarlo, los compañeros comprueban constantes: el bebé no respira. Comienzan maniobras de desobstrucción (Heimlich), pero el pequeño no reacciona. Cada segundo cuenta", han añadido desde el Cuerpo local a través de sus redes sociales.
Sin perder un instante, uno de los agentes se sube a la parte delantera en la posición del copiloto del vehículo de los padres con el menor en brazos, mientras el coche patrulla "abre camino rumbo al hospital, ya avisado y preparado para la llegada".
Durante el trayecto, el agente inicia maniobras de RCP con el bebé sobre su regazo y, llegando al hospital, el bebé comienza a respirar con dificultad. "Entrando en el hospital, el bebé rompe a llorar con fuerza. Nunca un llanto significó tanto. Nunca sonó tan fuerte la vida volviendo a abrirse paso. Nuestros agentes respiran aliviados. Los padres, rotos de emoción", han celebrado desde la Policía Municipal.
Ya en el hospital, los sanitarios continuaron con la atención del menor, que quedó ingresado para la realización de las pruebas pertinentes, evolucionando favorablemente.