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Al menos cinco militares y tres civiles, entre ellos un bebé, murieron hoy en dos ataques de supuestos guerrilleros de las FARC en regiones del sur y el suroeste de Colombia, informaron fuentes militares y policiales regionales.

Las acciones rebeldes tuvieron lugar a primera hora en una aldea rural de la población de Puerto Rico, en el departamento del Caquetá (sur), y en una zona montañosa de los límites de Miranda y Pradera, localidades en la región del Valle del Cauca.

En un primer caso, insurgentes de las FARC emboscaron a una patrulla del Ejército Nacional que realizaba operaciones ofensivas entre Miranda y Pradera, dijo el comandante militar de la zona, el general Jorge Humberto Jerez.

El oficial explicó a Caracol Radio que las tropas avanzaban en una acción contra los rebeldes que había desatado combates desde la medianoche local del jueves.

El ataque se registró en el paraje Brisas y en él murieron un suboficial y cuatro soldados, agregó Jerez, quien comanda la llamada Fuerza de Tarea Apolo del Ejército, creada para perseguir a los reductos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la región.

En el segundo ataque, una joven pareja de esposos y su bebé de nueve meses perdieron la vida al ser alcanzados por un artefacto artesanal lanzado por guerrilleros en un hostigamiento a Granada, aldea rural de Puerto Rico, en el conflictivo departamento del Caquetá.

Otros dos hijos de la pareja, de 7 y 9 años, resultaron heridos por la bomba, según un comunicado difundido por el Ejército Nacional en Florencia, la capital caqueteña.

El ataque causó daños en el puesto de salud de la aldea, así como en tres casas, incluida la de la familia víctima, agregó la misma fuerza, que denunció que se trató de una "demencial acción" que "demuestra el carácter terrorista de la organización criminal de las FARC".

El comandante de la Policía Nacional en esta región, el coronel Carlos Alberto Vargas, dijo a la misma radio que el ataque fue lanzado por la Columna Móvil "Teófilo Forero", considerada una facción de elite de las FARC.

Los rebeldes arrojaron cinco cilindros de gas cargados con explosivos contra el puesto policial del caserío, pero uno de los artefactos cayó en el domicilio de las víctimas, agregó Vargas.

Es una acción que "demuestra la irracionalidad de los terroristas, por cuanto la población civil es la más afectada", afirmó el jefe policial, que no informó de novedades entre los policías de la aldea.

Las FARC, con casi medio siglo de lucha armada y unos 8.000 combatientes, mantiene una actividad intermitente en algunas regiones colombianas.