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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró hoy que "la inmigración es un privilegio, y no un derecho", e insistió en que la protección de los ciudadanos de su país debe ser una prioridad de seguridad nacional.

En su rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, Trump dijo que ambos líderes coincidieron en su reunión en la Casa Blanca en la "prioridad de proteger" a los ciudadanos de sus respectivas naciones y en que "la seguridad migratoria es seguridad nacional".

"También reconocemos que la seguridad migratoria es seguridad nacional. Debemos proteger a nuestros ciudadanos de aquellos que tratan de difundir el terrorismo, el extremismo y la violencia dentro de nuestras fronteras", dijo el mandatario ante la prensa.

Trump insistió en que "la inmigración es un privilegio, y no un derecho", y en que "la seguridad de nuestros ciudadanos debe ser siempre lo primero, sin cuestionamientos".

Respecto a la lucha antiterrorista, el presidente estadounidense apreció los esfuerzos alemanes para acabar con el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y subrayó que los dos países deben "seguir trabajando juntos" para protegerse del terrorismo islamista.

"Aplaudo a la canciller Merkel por las contribuciones de Alemania, tanto civiles como militares, como miembro de la coalición contra el EI", añadió Trump.

Merkel, por su parte, insistió en que Alemania seguirá acogiendo a personas que realmente necesitan protección. Sin embargo, destacó la necesidad de controlar la "inmigración ilegal". Recientemente, el ejecutivo alemán ha endurecido las normas de asilo.

Durante la campaña electoral, Trump criticó duramente a Merkel por haber aceptado a refugiados sirios en su país, una política diametralmente opuesta a sus medidas en suelo estadounidense, ya que ha intentado en dos ocasiones prohibir la entrada a dichos refugiados, aunque sus órdenes fueron bloqueadas por la Justicia.

"Francamente, Europa va a tener que lidiar (con la crisis de refugiados), van a tener disturbios en Alemania. En Alemania, siempre pensé que Merkel era una gran líder, pero lo que ha hecho en Alemania es una locura, es una locura, están teniendo todo tipo de ataques", dijo a finales de 2015 el ahora presidente.

Se trata del primer encuentro cara a cara entre los dos mandatarios, en el que también abordaron temas de comercio exterior, la contribución a la OTAN de sus países miembros y la crisis en Ucrania, entre otros aspectos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que tiene "algo en común" con la canciller alemana, Angela Merkel: que ambos, según él, han sido espiados por orden del expresidente Barack Obama.

"Sobre las escuchas telefónicas de la anterior Administración, al menos tenemos algo en común, quizá", dijo Trump durante su conferencia de prensa conjunta con Merkel.

MERKEL ESPERA QUE SE REABRA LA NEGOCIACIÓN SOBRE EL TRATADO COMERCIAL UE-EEUU

La canciller alemana también expresó su deseo de que el presidente estadounidense, Donald Trump, considere reabrir la negociación del tratado de libre comercio e inversiones (TTIP) entre la Unión Europea y Estados Unidos.

"Espero que podamos reabrir las conversaciones sobre TTIP", afirmó Merkel en una rueda de prensa en la Casa Blanca junto a Trump.

Merkel le dijo a Trump que la Unión Europea acaba de cerrar un acuerdo de libre comercio con Canadá, conocido como CETA y recientemente aprobado por el Parlamento Europeo, y expresó su deseo de que pronto puedan reabrirse las conversaciones sobre el tratado de libre comercio e inversiones entre la UE y EEUU.

La llegada de Trump al poder impidió la aprobación del TTIP, cuyas negociaciones comenzaron en 2013 con el objetivo de crear una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y sentar un referente mundial con la aproximación de la regulación europea y la estadounidense y la reducción de aranceles.

Trump reiteró durante toda la rueda de prensa su oposición al libre comercio y dio las gracias a los trabajadores estadounidenses que le han llevado a la Casa Blanca con sus votos.

Mientras, Merkel se mantuvo firme en su defensa del libre comercio, trató de mantener vivo el tema del TTIP y dijo estar "profundamente convencida" de la necesidad de una Unión Europea unida, a pesar del "brexit", la salida del Reino Unido de la UE.

Merkel acudió a la cita en la Casa Blanca respaldada por la victoria en Holanda del liberal Partido Popular por la Democracia y la Libertad (VVD) del primer ministro, Mark Rutte, un triunfo que muestra a juicio de Berlín la importancia de una Unión Europea unida y fuerte.

La victoria de Rutte disipa el peligro del "nexit" -versión neerlandesa del "brexit"- al que aspiraba el candidato ultraderechista y xenófobo Geert Wilders.

Ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado se han posicionado de momento sobre los comicios celebrados el miércoles en Holanda, un evento que tampoco comentó hoy Trump en la rueda de prensa.

La relación entre Trump y Merkel ha sido fría hasta ahora: antes de asumir la presidencia, el pasado 20 de enero, el nuevo mandatario de EEUU acusó a la canciller alemana de haber cometido "un error catastrófico" con su política de refugiados.

Por su parte, Merkel criticó el veto migratorio impuesto por Trump y suspendido por un juez federal.