(Actualizado

El Tribunal Supremo de EE.UU. permitió la entrada en vigor por completo del veto migratorio decretado por el presidente Donald Trump para prohibir la entrada al país de los ciudadanos de seis países de mayoría musulmana (Chad, Irán, Libia, Somalia, Siria y Yemen), además de Corea del Norte y en menor grado Venezuela. En este caso, las restricciones relativas a Venezuela no se aplican a toda la población sino a algunos altos cargos y su "familia inmediata".

En una breve orden judicial, el Supremo aprobó una petición del Gobierno de EEUU para que se eliminaran las restricciones impuestas por cortes inferiores a la última versión del veto migratorio adoptado el 24 de septiembre.

El Supremo no dio a conocer hoy las razones para tomar su decisión, pero dijo que espera que los tribunales inferiores revisen lo antes posible los asuntos que tienen pendientes para que pueda haber una decisión definitiva a nivel federal.

Las juezas progresistas Ruth Bader Ginsburg y Sonia Sotomayor se mostraron parcialmente en desacuerdo con la decisión del tribunal.

Es, sin embargo, la tercera versión del presidente. A la tercera, dice el refrán, va la vencida, pero la decisión del Supremo no es garantía de éxito, los tribunales inferiores tienen que revisar las causas pendientes. Solo entonces habrá una decisión definitiva a nivel federal y algunos jueces ya se han mostrado en desacuerdo.

TRUMP ORDENA LA MAYOR REDUCCION DE TIERRAS PROTEGIDAS EN LA HISTORIA DE EEUU

Sin una polémica cerrada, el presidente ha abierto otra. La mayor reducción de terrenos públicos en la historia del país.

La norma afectará a dos reservas de Utah, dos millones de hectáreas que dejarán de estar protegidas y abiertas al desarrollo de actividades privadas como explotación de recursos o construcción.

Pero al igual que con el veto migratorio, no todo está sentenciado. Grupos de protección del medioambiente y miembros de cinco tribus de indios americanos que residen en las zonas naturales presentarán demandas contra la norma.

Ambas decisiones finales saldrán de los tribunales y no de la Casa Blanca.