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Matteo Renzi formalizó hoy su dimisión como primer ministro de Italia ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, después de su fracaso el pasado domingo en el referéndum sobre la reforma constitucional. Así lo informó hoy el secretario general de la República italiana, Ugo Zampetti, en una breve comparecencia ante los medios, donde puntualizó que su Gobierno permanecerá en funciones "para el correcto desarrollo de los asuntos corrientes" durante esta etapa.

El presidente de la República de Italia, Sergio Mattarella, emprenderá este jueves una ronda de consultas con los distintos partidos políticos del país para tratar de formar un Gobierno, después de la dimisión del primer ministro Matteo Renzi.

Las consultas comenzarán a partir de las 18.00 locales (17.00 GMT), informó hoy el secretario general de la República italiana, Ugo Zampetti, en una breve comparecencia ante los medios.

RENZI PLANTEA A SU PARTIDO QUE HAY QUE DECIDIR ENTRE UN GOBIERNO DE TODOS O ELECCIONES

Matteo Renzi, planteó hoy a su formación, el Partido Demócrata (PD), decidir entre la disyuntiva de ir la formación de un Gobierno con la participación de todos los grupos políticos o a la celebración de elecciones anticipadas. Renzi se expresó así en público por primera vez desde que en la madrugada del pasado lunes anunciara su dimisión tras su fracaso en el referéndum sobre la reforma constitucional.

"Propongo una línea política para este partido. Nosotros no tenemos miedo a nadie, por tanto, si el resto de los partidos de la oposición quiere votar después de que los jueces del Tribunal Constitucional expresen el 24 de enero su parecer sobre los artículos incriminados como anticonstitucionales, que lo digan", señaló.

Agregó que "si quieren un nuevo gobierno que afronte la ley electoral y también las citas internacionales relevantes que tenemos para este año", entonces -subrayó- el nuevo Ejecutivo de transición deberá contar con la "responsabilidad de todos".

"El PD es consciente de la responsabilidad, pero no puede hacerse cargo él solo de la situación, porque hemos pagado ya el precio de la responsabilidad en solitario", consideró.

Por eso, opinó, tienen que ser todos "los partidos los que asuman la carga" y que no solo favorezcan la formación de un gobierno de transición, con un sustituto de Renzi, y que recibiría de nuevo críticas por ser "el cuarto gobierno ilegítimo", ya que el país ha tenido desde 2013 tres gobiernos no elegidos en las urnas.

El político florentino hizo alusión así a una de las principales críticas que la oposición hace contra su persona: que es el tercer primer ministro no elegido en las urnas en los últimos cinco años.

"Si queremos la responsabilidad, deberá ser para todos", comentó.

Renzi se refirió así a la necesidad de que todos los grupos políticos gestionen el próximo año eventos internacionales como el 60 aniversario de la firma del Tratado de Roma o la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno del G-7 más los presidentes de la Comisión y el Consejo Europeos, en mayo en la ciudad siciliana de Taormina.

El aún primer ministro italiano también pidió a su partido que colabore con el presidente de la República, Sergio Mattarella, en resolver la situación de inestabilidad política en el país y sugirió la creación de una "delegación" que se encargue de analizar junto a Mattarella el devenir de los acontecimientos.

Renzi realizó autocrítica y asumió "la responsabilidad de la culpa de no haber sabido ilustrar y explicar" a los ciudadanos la importancia de la reforma constitucional para "dar un motivo para votar por el 'sí'".

Pero al mismo tiempo, lamentó que Italia siga teniendo en los próximos años un sistema de "bicameralismo perfecto", el único "en los 28 países de la Unión Europea" (UE).

El primer ministro también repasó las políticas que ha puesto en marcha durante su legislatura y dijo que, en este tiempo, su Ejecutivo ha provisto al país de "una bajada de impuestos y un aumento de los derechos, como la ley de uniones civiles entre homosexuales".

También pidió a su partido que realice una reflexión interna solo después de que la crisis política se haya solucionado, consciente de la división que existe en su grupo, donde una minoría crítica abogó en la consulta por el rechazo a la reforma constitucional.