El Gobierno italiano afirmó este martes que examina "cada caso de petición" y que "cumple los acuerdos", tras conocerse que se denegó a Estados Unidos el uso de la base de Sigonella, en la isla de Sicilia, para el paso de aviones destinados a la guerra de Irán.
En un comunicado en el que no se desmiente la información publicada hoy por un diario italiano, el Gobierno de Giorgia Meloni explica sobre el uso de las bases estadounidenses en territorio italiano que se "actúa en pleno cumplimiento de los acuerdos internacionales vigentes y de las directrices expresadas por el Gobierno ante las Cámaras".
"La línea del Ejecutivo es clara, coherente y ya ha sido plenamente compartida con el Parlamento, sin ninguna modificación", se lee en el comunicado.
El Gobierno italiano precisa que "cada solicitud se examina con atención, caso por caso, como siempre se ha hecho en el pasado".
Asimismo, garantiza que "no se registran puntos críticos ni fricciones con los socios internacionales" y que "las relaciones con los Estados Unidos, en particular, son sólidas y se caracterizan por una colaboración plena y leal".
Por otra parte, el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, reiteró la línea del Gobierno de que "se está cumpliendo plenamente con los compromisos adquiridos en el Parlamento".
Y agregó que "no hay enfriamiento ni tensión con Estados Unidos, porque ellos conocen las reglas que han regido su presencia en Italia desde 1954 tan bien como nosotros".
El comunicado del Gobierno italiano respondió así a la noticia publicada por el diario Corriere della Sera de que Crosetto denegó a los Estados Unidos el uso de la base en Sigonella el viernes pasado, un hecho que se mantuvo en secreto.
Fue el jefe del Estado Mayor, Luciano Portolano, quien llamó al ministro de Defensa para informarle de lo sucedido y tomar una decisión ya que el plan de vuelo de algunos aviones estadounidenses contemplaba aterrizar en Sigonella y luego partir hacia Oriente Medio, añade el rotativo.
"Las comprobaciones iniciales han confirmado que no se trata de vuelos normales ni logísticos y, por lo tanto, no están incluidos en el tratado con nuestro país", explican.
Italia y el mismo Crosetto en varias ocasiones garantizaron que no se permitiría el uso de las bases estadounidenses para operaciones de guerra y aseguró que se llevaría al Parlamento "cualquier operación que no esté contemplada en los tratados y, por lo tanto, requiera autorización".
En ese momento, explica Corriere della Sera, "fue Portolano directamente, autorizado por el ministro, quien informó al comando estadounidense de la decisión: no podían aterrizar en Sigonella porque no habían recibido autorización y porque no se había realizado ninguna consulta previa".