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El presidente estadounidense, Barack Obama, ha advertido este domingo de las graves consecuencias del conocido como 'abismo fiscal', como una "reacción adversa" de los mercados. En cualquier caso, ha prometido que si no se alcanza un acuerdo en el Congreso en las próximas 48 horas, la primera ley que se tramitará en el nuevo Congreso será una para rebajar los impuestos a la clase media.

"Ahora creo que en las próximas 48 horas la gente reconocerá que, a pesar de las diferencias entre los partidos, nuestra máxima prioridad tiene que ser garantizar que no suban los impuestos de la clase media. Ello provocaría graves perjuicios para nuestra economía", ha afirmado Obama en una entrevista concedida al programa Meet the Press de la cadena NBC. La entrevista fue grabada el sábado y emitida este domingo.

"Podemos hacerlo. Tanto los demócratas como los republicanos dicen que no quieren que suban los impuestos para las familias de clase media. Es algo en lo que todos estamos de acuerdo. Si podemos hacerlo, reduciremos en gran parte el 'abismo fiscal'. Evitaríamos sus peores consecuencias", ha argumentado.

El presidente se ha referido a expresamente a una posible reacción negativa de los mercados financieros. "Si la gente ve que el 1 de enero no se ha resuelto aún el problema, que no hay una reducción del déficit como la que tendríamos si los republicanos hubiesen querido aceptar el acuerdo que les propuse (...), es evidente que va a haber una reacción adversa de los mercados", ha indicado. Demócratas y republicanos deben negociar la posible renovación de las desgravaciones adoptadas durante la presidencia de George W. Bush. Los demócratas apoyan las desgravaciones pero a condición de que se suban los impuestos a los norteamericanos que ingresen al menos 250.000 dólares al año.

De no llegarse a un acuerdo antes del 31 de diciembre, el Gobierno se vería obligado a aplicar, automáticamente, subidas de impuestos y recortes del gasto público valorados en 600.000 millones de dólares, lo cual podría conducir a una nueva recesión, según las estimaciones.

El propio Obama se reunió el pasado viernes con los portavoces de ambos partidos en el Congreso en la Casa Blanca y entonces manifestó su "cauto optimismo" sobre las opciones de acuerdo. Sin embargo, en la entrevista con la NBC ha advertido de que aún no hay nada cerrado.

"Era moderadamente optimista ayer, pero aún no se divisa un acuerdo y ahora la presión está en el Congreso", ha afirmado. El Senado tiene convocada una sesión extraordinaria para las 13.00 de este domingo (19.00 hora peninsular española), pero aún no se sabe si habrá una proposición de ley que votar que evite el temido 'abismo fiscal'.

Durante la entrevista, Obama ha especulado sobre las distintas opciones: acuerdo entre los portavoces de los dos partidos, propuesta del Partido Demócrata en el Senado y una tercera opción si las dos anteriores fracasan, que incluye al nuevo Congreso salido de las elecciones de noviembre.

"Si falla todo lo anterior, si los republicanos deciden al final vetarlo y los impuestos a la clase media suben el 1 de enero, el nuevo Congreso se reunirá el 4 de enero y la primera proposición de ley que se presentará será la reducción de los impuestos para las familias de clase media", ha asegurado.

Obama ha aprovechado para arremeter contra los republicanos por su resistencia a subir los impuestos a los contribuyentes más ricos, un elemento que considera clave para su plan de reducción del déficit. "Dicen que su mayor prioridad es garantizar que afrontemos con seriedad la cuestión del déficit, pero se están comportando como si su única prioridad fuera garantizar que se protegen las deducciones para los americanos más ricos. Parece que esta es la cuestión única y más importante", ha afirmado.

"Las ofertas que les he hecho han sido tan justas que muchos demócratas se han enfadado conmigo. Les he ofrecido cambios importantes en nuestros programas de subsidios para reducir el déficit", ha asegurado.