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Alrededor de 8.000 personas, según la Policía, acudieron hoy a la manifestación convocada frente al Parlamento en la capital griega, Atenas, para pedir al Gobierno del primer ministro, Alexis Tsipras, que renuncie. La convocatoria, que se realizó a través de las redes sociales, se extendió también a Salónica, la segunda ciudad del país, donde unos 500 manifestantes se reunieron en la Torre Blanca, punto neurálgico del centro de la localidad.

La concentración en la capital, que se adelantó una hora y media en el último momento por la huelga parcial de transporte público, se desarrolló sin incidentes, y en ella los manifestantes enarbolaban banderas de Grecia, de la Unión Europea (UE) y pancartas en las que pedían a Tsipras que "se vaya a casa".

"Este Gobierno prometió todo lo que pudo para llegar al poder", señaló a Efe Manolis, médico de 60 años, "y tras seis meses de negociaciones infructuosas tuvo que firmar el tercer memorándum que ahora aplica", se lamentó de que los "aumentos de impuestos" se llevan gran parte de sus ingresos y acusó al Gobierno saber "que no podrá recaudar" tantos impuestos.

Eleni, comerciante de 40 años, se mostró más dura con Tsipras, al que acusó de hacer "promesas falsas" y que haber "robado" el voto a un pueblo, ya que no "cumplió" lo prometido.

"El mensaje de la protesta es que el Gobierno dimita", añadió Eleni, que aseguró que "la patria (griega) ya no existe y los griegos son extranjeros en su propio país".

La organización de la manifestación emitía cada pocos minutos, además de lemas que pedían la dimisión del primer ministro, así como extractos de declaraciones en diversos medios de comunicación del propio Alexis Tsipras y algunos de sus ministros que los asistentes abucheaban y pitaban al unísono.

Un comerciante cretense, Evánguelos, expresó a Efe su preocupación porque "la dimisión del Gobierno es una cosa, pero lo que hay que perfilar es lo que pasará el día después, solo cambiar los políticos cada cinco años sin tener idea de lo que hacer no es la solución", opinó.

Por otro lado Nikos, periodista retirado de 60 años, dijo temer, en referencia a los que no se manifiestan, "el enfado silencioso en la sociedad" que "cuando estalle" podría "hacer mucho daño".

El Gobierno heleno aprobó en el último mes tanto la reforma de las pensiones como profundos recortes y aumentos de impuestos destinados a cumplir las condiciones de los acreedores para acceder al primer tramo del tercer rescate, unos 7.500 millones de euros cuyo desembolso estudia mañana Eurogrupo en su reunión en Luxemburgo.

La popularidad de Tsipras y de su Gobierno se ha desplomado, prueba de lo cual son las encuestas electorales, que ya muestran amplias ventajas en intención de voto del principal partido de la oposición, Nueva Democracia, en caso de celebrarse elecciones anticipadas.

Una encuesta del instituto demoscópico ALCO, publicada hoy en el rotativo Ta Nea, arrojaba que ocho de cada diez griegos no creen que el Gobierno de Tsipras pueda sacar al país de la crisis. El sondeo, realizado por encargo del sindicato del sector privado entre el 30 de mayo y el 2 de junio, revela que el 63 % de los votantes de Syriza y el 61 % de los de su socio de coalición, los nacionalistas Griegos Independientes (Anel), no ven capaces al Ejecutivo de dirigir el país hacia una salida de la recesión.

Muchos ciudadanos está preocupados además por la serie de reformas laborales que se prevén a partir del último trimestre del año.