| Egipto
(Actualizado

La Presidencia egipcia acusó a las fuerzas políticas de haber incitado al inicio de los disturbios de hoy junto al Palacio de Itihadiya, en El Cairo.

En un comunicado leído en la televisión estatal, "la Presidencia de la República responsabiliza a las fuerzas políticas de la incitación a la que hayan podido contribuir en estos actos violentos".

En ese sentido, hizo un llamamiento a "las fuerzas patrióticas para que denuncien inmediatamente tales prácticas e insten a sus seguidores a que se retiren inmediatamente de la zona del palacio" presidencial.

Asimismo, advirtió de que "los aparatos de seguridad intervendrán con toda la contundencia para restablecer el orden y la seguridad".

"La Presidencia ha seguido las marchas convocadas por las fuerzas políticas, pero lamentablemente abandonaron su carácter pacífico por el lanzamiento de cócteles molotov y piedras contra el palacio presidencial", se indica en el texto, que subraya que "los actos de sabotaje no están relacionados con los objetivos de la revolución".

Por otro lado, el primer ministro egipcio, Hisham Qandil, afirmó que el gobierno se encargará de la protección de las instalaciones públicas y privadas contra cualquier "intento de sabotaje y destrucción", según la agencia de noticias estatal, Mena.

La Presidencia egipcia condenó que algunos manifestantes hayan recurrido a la violencia y hayan lanzado cócteles molotov contra el Palacio Presidencial, lo que, en su opinión se opone al pacifismo de las protestas convocadas hoy por diferentes fuerzas políticas.

Pidió a esas fuerzas rechazar a los alborotadores y aislarlos para quitarles la cobertura política en cumplimiento del acuerdo alcanzado ayer en la institución suní Al Azhar para proteger al país.

Las protestas de hoy transcurrieron pacíficamente hasta más o menos las 18.00 hora local (16.00 hora GMT), cuando algunos manifestantes arrojaron cócteles molotov y piedras contra el palacio, a lo que las fuerzas de seguridad respondieron con cañones de agua y gases lacrimógenos.

Uno de los convocantes de las manifestaciones era el Frente de Salvación Nacional, la principal alianza opositora no islamista, que ayer participó junto a junto a otras fuerzas, entre ellas el brazo político de los Hermanos Musulmanes, el Partido Libertad y Justicia, en la reunión promovida por Al Azhar.

En ese encuentro, los participantes, entre los que figuraban también jóvenes revolucionarios, rechazaron la violencia y dieron los primeros pasos hacia un diálogo nacional para resolver la crisis.