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La primera ministra británica, Theresa May, subrayó hoy que su Gobierno es "firme" en su compromiso para evitar una frontera física entre las dos Irlandas, según señaló en un encuentro en Londres con el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk.

La líder conservadora recibió en Downing Street al líder comunitario a tan solo un día de su esperado discurso para aclarar la posición estratégica del Ejecutivo en las negociaciones del "brexit" con los Veintisiete.

May califcó su charla con Tusk de "positiva y constructiva" y en ese encuentro ambos políticos "departieron sobre el significativo progreso realizado en las negociaciones hasta la fecha", según un portavoz del Gobierno.

"La primera ministra ha dicho que se ha logrado un buen progreso a la hora de alcanzar un acuerdo sobre el periodo de implementación y que se llevarán a cabo nuevas conversaciones entre el Reino Unido y funcionarios comunitarios la próxima semana", explicó la misma fuente oficial.

May, según la fuente, dejó además "claro" que este país está "totalmente comprometido a convertir el informe conjunto acordado el pasado diciembre en un texto legal lo antes posible". "En particular, el Gobierno sigue firme en su compromiso de evitar una frontera física entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda", agregó el portavoz.

Según esto, la dirigente conservadora reiteró que el borrador presentado por la Comisión Europea este miércoles es "inaceptable" para su país, pues "de ser implementado, socava el mercado común del Reino Unido y la integridad constitucional de este país".

"Tanto May como el primer ministro irlandés (Leo) Varadkar han indicado que su prioridad es resolver la cuestión de la frontera mediante la relación en general entre el Reino Unido y la UE", añadió la fuente.

La líder conservadora también reveló detalles sobre su discurso de mañana, en el que se espera que arroje más claridad sobre la relación económica que espera forjar con la UE.

En este sentido, confió en que "los líderes europeos se involucren con su punto de vista de manera constructiva".

Su charla con Tusk se produjo después de haberse reunido previamente con su Gabinete de ministros para consensuar detalles del citado discurso que pronunciará en Londres.

En esa reunión, celebrada también en su despacho oficial de Downing Street, los ministros pudieron leer el borrador y posteriormente debatir su contenido.

Según reveló un portavoz del Ejecutivo, el Gabinete se mostró de acuerdo "en que el discurso representa una verdadero paso hacia delante en las negociaciones".