Marruecos achaca la crisis de Ceuta a mafias, desinformación y malentendidos sobre la sentencia del Supremo
Rabat Reconoce 40.000 entradas de migrantes a Ceuta y admite once muertos en su territorio
El Gobierno de Marruecos ha achacado la crisis migratoria en Ceuta a una combinación de la actuación de las redes de trata de personas, a la desinformación y a los malentendidos en torno a una sentencia del Tribunal Supremo de España sobre las 'devoluciones en caliente'.
Un portavoz del Ministerio del Interior marroquí, a través de un comunicado recogido por los medios nacionales, ha manifestado que lo ocurrido en Ceuta no ha sido fruto "ni de circunstancias espontáneas ni de factores circunstanciales", sino una combinación de "la explotación maliciosa del espacio digital y de la actividad de redes de trata de personas", junto a "la promoción de información engañosa y malas interpretaciones que acompañaron a las recientes decisiones emitidas por las autoridades judiciales españolas".
Estas "malinterpretaciones", derivadas de la intoxicación informativa, "reforzaron entre algunos de los que deseaban migrar la convicción de que era posible evitar el retorno inmediato", ha manifestado el Ministerio del Interior.
Rabat defiende que efectuó una actuación inmaculada desde el comienzo de la crisis, al adoptar "un enfoque proactivo e integral, basado en la vigilancia temprana, el aumento de los niveles de vigilancia y movilización, y el fortalecimiento de la preparación de los diversos servicios de seguridad y autoridades territoriales".
El Ministerio del Interior marroquí concluye con una valoración final sobre la cuestión migratoria. Insiste, en este sentido, que "la gestión del fenómeno migratorio" solo puede llevarse a cabo "dentro del marco de un enfoque integral basado en la responsabilidad compartida, la auténtica solidaridad y el reparto equitativo de la carga".
En este sentido, concluye afirmando que Marruecos "seguirá siendo, como sus socios esperan, un socio fiable y responsable, comprometido con el fortalecimiento de la cooperación y la coordinación internacionales en la lucha contra la migración irregular y la trata de personas".
Mientras tanto, "continuará adoptando todas las medidas necesarias para proteger el orden público, salvaguardar la seguridad fronteriza y garantizar la seguridad de las personas y los bienes, en el marco del Estado de derecho y el respeto a las obligaciones nacionales e internacionales del Reino".
Marruecos reconoció este domingo que unas 40.000 personas llegaron a la frontera en dirección a la ciudad de Ceuta y otras 1.135 a Melilla y admitió 11 muertos en territorio, diez de ellos ahogados.
El Ministerio de Interior afirmó en un comunicado que Marruecos "seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable, comprometido a fortalecer la cooperación y la coordinación internacionales".
Según las autoridades españolas más de 50.000 personas entraron en Ceuta y la mayoría ya han regresado a su país de origen, mientras ya han confirmado 72 fallecidos.
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