Explorador británico Hamish Harding, | EUROPA PRESS
(Actualizado

El tiempo ha echado un pulso constante a los equipos de salvamento que buscan desesperadamente al submarino turístico perdido cuando se dirigía a contemplar los restos del Titanic.

Dentro del pequeño habitáculo de tan solo siete metros de eslora viajaban cinco personas. Entre ellos, el explorador británico Hamish Harding, quien mostró su ilusión por el viaje a través de su cuenta de Instagram poco antes de partir.

Instagram de uno de los pasajeros del Titan | REDACCIÓN

El inquietante mensaje de Harding

Sin embargo, mandó un mensaje el mismo día del viaje a un amigo, un astronauta ya retirado de la NASA, llamado Terry Virts, que ahora se está analizando. El mensaje era el siguiente:

"Hola, saldremos mañana. Se ve bien, aunque el clima ha sido malo, y por eso han esperado. Debido al peor invierno en Terranova en 40 años, es probable que esta misión sea la primera y única misión tripulada al Titanic en 2023. Se acaba de abrir una ventana climática y mañana intentaremos bucear.

Comenzamos a navegar desde St. Johns, Newfoundland, Canadá ayer y estamos planeando comenzar las operaciones de buceo alrededor de las 4 am mañana por la mañana. Hasta entonces, tenemos muchos preparativos y sesiones informativas que hacer".

"Hola, saldremos mañana. Se ve bien, aunque el clima ha sido malo, y por eso han esperado".

El clima era adverso y el submarino de OceanGate Expeditions decidió esperar a que mejorara. Fue entonces cuando empezó su descenso. Poco después, desapareció, a unos 700 kilómetros de la costa de Newfoundland.

El sumergible tiene oxígeno para cerca de 96 horas y se han agotado. A pesar de escuchar este miércoles ruidos en la zona de búsqueda, no se ha conseguido encontrar a 'Titán'.

Horas después, sobre las 20 horas del jueves, cuatro días después de perder el submarino de pista, se encontraban restos cerca del Titanic que podrían ser del Titán.

Encuentran piezas del submarino desaparecido cerca de los restos del Titanic

La trágica casualidad...

Stockton Rush, uno de los pasajeros que van a bordo del sumergible perdido en el Atlántico Norte, está casado con una descendiente de dos pasajeros de primera clase que fallecieron cuando el Titanic, que se hundió en 1912, hace 111 años.

Rush está casado con Wendy Rush, que es tataranieta del magnate Isidor Straus y su esposa, Ida, dos de los más ricos pasajeros que estaban en el viaje inaugural del Titanic cuando se hundió después de chocar contra un icebergLa trágica historia de Isidor Straus, copropietario de Macy's, los grandes almacenes, y su esposa Ida, se relata en la película "Titanic".Wendy Rush es la directora de comunicaciones de Oceangate y ha realizado previamente tres expediciones a los restos del naufragio en 2021, 2022 y 2023.

Cómo es el Titán por dentro

El tamaño del interior del sumergible de la empresa OceanGate se parece al de una "minifurgoneta", contó en su pódcast Mike Reiss, un escritor y productor que trabajó en "Los Simpsons" y emprendió este mismo viaje el año pasado.

En cada inmersión, los cinco tripulantes -el piloto y los cuatro pasajeros- son obligados a descalzarse y sentarse con las piernas cruzadas en el mismo suelo, ya que no hay asientos, para caber en el cilindro de 670 centímetros de largo.

"El tiempo se agota", se les acaba el oxígeno a los tripulantes del submarino perdido

Dentro de la nave solo hay una ventanilla para poder ver el exterior "por turnos", explicó a la radio pública estadounidense NPR el periodista del canal CBS David Pogue, quien también fue pasajero del Titan en noviembre.

Aun así, también se puede ver lo que hay alrededor a través de unas pantallas que conectan con cámaras en la superficie del aparato.

Estos son los cinco hombres a bordo del submarino desaparecido

Asimismo, el Titan cuenta con una cortinilla negra que separa la letrina del espacio donde se sientan los tripulantes: El váter es una pequeña caja negra, tal y como se observa en uno de los vídeos donde el consejero delegado de OceanGate, Stockton Rush, explica el funcionamiento del sumergible.Rush viaja como piloto del artefacto y es una de las cinco personas que se encuentra actualmente a bordo de él.

EEUU y Canadá buscan el submarino que viajaba al Titanic con cinco personas

Reiss recuerda que antes del viaje -que puede costar hasta 250.000 dólares- los pasajeros tienen que firmar un "largo, largo documento de renuncia que menciona la posibilidad de muerte tres veces en la primera página".

Por su parte, Pogue observó que muchas de las piezas del sumergible "parecían improvisadas". Sin ir más lejos, la nave está controlada por un mando de videojuego, cuyo diseño se asemeja a uno de los característicos controles de Xbox o PlayStation. El mismo consejero delegado de OceanGate detalla en un vídeo que tienen dos controles de repuesto, "por si acaso".

Reiss describió la travesía como "un coche que conduces borracho por el océano".

Los equipos de rescate trabajan contra reloj y los viajeros tienen "raciones limitadas" de comida.Por si fuera poco, si el sumergible permanece mucho tiempo en el fondo del mar, los tripulantes se enfrentan a temperaturas muy bajas con un frío apenas superior al punto de congelación y con posibilidad de desarrollar hipotermia.

Pogue apuntó que en el viaje "estás por tu cuenta" y solo hay una vía de salida: "No hay refuerzos, no hay vía de escape, es llegar a la superficie o morir."