El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Diego Martínez, ha subrayado que el plan urbanístico Eastside de Gibraltar se proyecta sobre aguas españolas, "es una violación de la soberanía y de la integridad territorial de España" y una "transgresión" de la normativa medioambiental.
Y por eso, desde que se inició el proyecto, el Ejecutivo ha protestado de manera formal ante el Reino Unido -ha señalado el secretario de Estado-, se está denegando la importación de suministros de escombros y se sigue recabando información para determinar la viabilidad de un procedimiento sancionador, entre otras medidas.
De esta manera ha respondido este jueves al PP en la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, que le ha preguntado por las actuaciones que estaba adoptando el Gobierno ante este proyecto, ubicado en una Zona de Especial Conservación del Estrecho Oriental y que también ha sido denunciado por organizaciones ecologistas.
Para el PP, "es difícil de entender la pasividad del Gobierno" y ha exigido la paralización del proyecto, instando a resolver esta cuestión antes de la entrada en vigor del Tratado de Gibraltar, el próximo 15 de julio, que los populares han rechazado.
Este plan urbanístico, cuyo inicio fue autorizado en 2025, pretende construir un hotel, más de 1.300 viviendas y un puerto deportivo, entre otras infraestructuras, lo que le ganaría más de 300.000 metros cuadrados al mar.