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Cuba y Estados Unidos sellaron hoy con un acuerdo firmado en La Habana los cambios migratorios que ponen fin a la política preferencial que aplicaba Washington a los inmigrantes ilegales cubanos, una histórica reivindicación del Gobierno de la isla mantenida también desde que comenzó el deshielo.

El pacto es una declaración de intenciones plasmada en medidas concretas y que busca "garantizar una migración regular, segura y ordenada", según el texto del acuerdo difundido por los medios estatales cubanos. "Los Estados Unidos de América y la República de Cuba declaran su intención de promover cambios en sus respectivas leyes migratorias, con el propósito de alcanzar la plena normalización de las relaciones migratorias entre los dos países", señala el acuerdo.

Por parte de EE.UU la principal acción, a partir de hoy mismo, es la eliminación de la llamada política de pies secos/pies mojados que permitía quedarse en ese país a los inmigrantes ilegales cubanos que tocaran tierra estadounidense -habitualmente llegados por mar a través del Estrecho de la Florida o por tierra vía México. "A partir de la fecha de esta Declaración Conjunta, los Estados Unidos de América, consistente con sus leyes y las normas internacionales, devolverá a la República de Cuba, y la República de Cuba, consistente con sus leyes y las normas internacionales, recibirá a todos los ciudadanos cubanos, quienes con posterioridad a la firma de esta Declaración Conjunta, sean detectados por las autoridades competentes de EE.UU cuando trataban de ingresar o permanecer irregularmente en ese país, violando las leyes de EE.UU", reza el primer punto del pacto.

Esta decisión también fue ratificada desde Washington en un comunicado de la Casa Blanca, en tanto el acuerdo bilateral lo firmaron en La Habana el ministro cubano del Interior, Julio César Gandarilla, y el embajador de EE.UU en Cuba, Jeffrey DeLaurentis. Los dos países acordaron asimismo aplicar "sus leyes de migración y asilo a los ciudadanos de la otra parte, de manera no selectiva, en otras palabras no discriminatoria, y de conformidad con sus obligaciones internacionales".

El tercero de los puntos del acuerdo establece que EE.UU seguirá "garantizando la migración legal" desde Cuba "con un mínimo de 20.000 personas anuales", tal y como se estableció en un acuerdo migratorio conjunto firmado en 1994. También se comprometieron a promover "la cooperación bilateral eficaz para prevenir y procesar el tráfico de personas, así como los delitos asociados a los movimientos migratorios que ponen en peligro su seguridad nacional, incluyendo el secuestro de aeronaves y embarcaciones".

El texto menciona asimismo el acuerdo migratorio alcanzado entre los dos países en 1984, bajo la Presidencia del republicano Ronald Reagan, por el cual EE.UU deportaría a Cuba a 2.746 cubanos (incluidos en una lista) con antecedentes penales llegados a su territorio durante el éxodo masivo desde la zona del Mariel en 1980.

Según el acuerdo, Cuba aceptará que personas incluidas en aquella lista y "que serían devueltas (...) sean sustituidas por otras personas y devueltas a Cuba, siempre que sean ciudadanos cubanos que hubiesen salido hacia los Estados Unidos de América por el puerto de Mariel en 1980 y hubiesen sido detectados por las autoridades competentes de EE.UU cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país". "Ambas partes se pondrán de acuerdo sobre la lista específica de estas personas y el procedimiento para su devolución", agrega.

Además, Cuba "considerará y decidirá caso por caso la devolución de otros ciudadanos cubanos que están actualmente en EE.UU y que antes de la firma de esta declaración conjunta habían sido detectados por las autoridades competentes de los Estados Unidos cuando trataban de entrar o permanecer irregularmente en ese país".

OBAMA CREE QUE LA POLÍTICA "PIES SECOS/PIES MOJADOS" PERTENECE A "OTRA ERA"

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, consideró hoy que la política de "pies secos/pies mojados" pertenece a "otra era" y su fin contribuirá a normalizar las relaciones entre La Habana y Washington. "Hoy, Estados Unidos está dando pasos importantes para normalizar las relaciones con Cuba y para lograr una mayor consistencia en nuestra política de inmigración", afirmó Obama en un comunicado.

El presidente de Estados Unidos anunció que el fin de la política de "pies secos/pies mojados" tendrá efecto inmediato, de forma que los cubanos que no califiquen para obtener ayuda humanitaria serán objeto de deportación, en concordancia con las actuales leyes del país. "Al dar este paso, estamos tratando a los emigrantes cubanos de la misma manera que tratamos a los migrantes de otros países", subrayó Obama en su comunicado.