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La cifra de muertos por los devastadores incendios que han asolado la costa al noreste de Atenas asciende a 79, según informó hoy la portavoz del cuerpo de bomberos griego, Stavrula Marilli. Sin embargo, por ahora sigue sin conocerse con exactitud el número de desaparecidos, pues se han recibido decenas de llamadas de familiares y amigos que buscan a sus allegados.

El alcalde de la ciudad portuaria de Rafina, situada a unos 30 kilómetros de Atenas, Evánguelos Burnús, calculó hoy, en declaraciones a la cadena de televisión privada Skai, que el número de víctimas podría alcanzar e incluso superar el centenar. Según Burnús, el número de personas dadas por desaparecidas por familiares o amigos ronda los 25.

De todas formas, entre estas personas puede haber algunas que han vuelto a sus casas, pero sus familiares no han informado a las autoridades de su regreso. Un total de 130 efectivos del ejército y del cuerpo de bomberos participan actualmente en las tareas de búsqueda.

Del total de 187 heridos, permanecen hospitalizados 71, de los cuales diez siguen en estado crítico. Según informó el centro nacional de urgencias, se espera que los 11 menores que todavía están hospitalizados reciban hoy mismo el alta.

Mientras, los bomberos continúan luchando por extinguir algunos frentes activos en diversas zonas forestales de la región capitalina de Atica, sobre todo en la parte occidental, donde se declararon los primeros incendios este lunes, sin que hubiera que lamentar víctimas en esa zona. En la zona forestal de Gerania, en el oeste de Atica, el fuego está evolucionando hacia las montañas y en su extinción participan 228 bomberos con 114 vehículos, numerosos voluntarios y tres medios aéreos.

En el área de Rafina, en la parte oriental de esta región, donde se registró la principal devastación, los incendios también continúan aunque con menor fuerza. En esta zona hay desplegados 196 bomberos, con 96 camiones, y un medio aéreo. En esta parte, donde ha quedado devastada un área urbana de 15 kilómetros cuadrados, han comenzado ya las tareas de desescombro y de reparación de las instalaciones eléctricas.

Según declaraciones de Burnús a la televisión pública ERT, en Rafina ya se han retirado todos los automóviles calcinados. Un responsable de la compañía eléctrica DEI, por su parte, señaló que se están sustituyendo los tendidos y postes eléctricos dañados, y que hoy mismo se podrá restablecer el suministro en las zonas que no han sido alcanzadas por las llamas.

En total se han quedado sin electricidad alrededor de 7.500 hogares. La localidad de Mati, la más dañada y donde se han dado todos los fallecimientos, permanecerá previsiblemente sin agua durante 15 días y sin corriente eléctrica durante un mes.

Conforme a la primera evaluación de las autoridades locales, más de 2.500 viviendas en las localidades de Vutza, Nea Makri, Mati y Rafina han quedado completamente destruidas, mientras que otras 4.000 han sufrido daños graves.