Al menos quince personas murieron en Kiev y otras seis perdieron la vida en la localidad de Vishneve, a unos dos kilómetros al suroeste de la capital de Ucrania, según el balance ofrecido este lunes por las autoridades ucranianas.
Según informó en su cuenta de Telegram el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania el balance de muertos por el ataque en la capital subió a 15, mientras que 56 personas resultaron heridas, incluidos siete niños.
Por lo que respecta a Vishneve, el ministro del Interior ucraniano, Igor Klimenko, explicó que más de 500 personas habían sido evacuadas en el momento en que publicó su parte por riesgo de una "segunda detonación" en la zona. Según el Ministerio de Defensa ruso, durante el ataque de esta madrugada fueron alcanzados en Vishneve depósitos de combustible, lo que podría explicar el riesgo de una "segunda detonación".
En su parte, el Ministerio de Defensa ruso indicó que el objetivo del ataque -en el que, según la Fuerza Aérea ucraniana, Rusia utilizó 68 misiles y 351 drones- fueron fábricas de la industria militar ucraniana. Kiev lo calificó el bombardeo sin embargo de acto "terrorista" por las decenas de edificios residenciales que fueron alcanzadas.
Rusia empleó este nuevo ataque masivo contra Ucrania que tiene lugar en la víspera del comienzo de la cumbre anual de la ONU que se celebra el martes y el miércoles en Ankara hasta 29 misiles de trayectoria balística.
Las defensas aéreas ucranianas no pudieron interceptar uno solo de estos misiles, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, pidió a Europa y a EE.UU. que tomen decisiones drásticas para reforzar las capacidades antibalísticas de Ucrania en la cumbre de la OTAN que comienza el martes.
Rusia ya lanzó un ataque masivo similar el de este lunes el pasado jueves. Entonces, treinta personas murieron, numerosos bloques de pisos sufrieron daños y el Ministerio de Defensa ruso dijo haber alcanzado también varias fábricas de la industria militar ucraniana.
La ONU condena los últimos ataques y pide una desescalada "urgente"
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó este lunes a través de su portavoz los últimos ataques rusos contra Ucrania y volvió a pedir una desescalada "urgente" del conflicto. "Cualquier ataque contra la población civil e infraestructuras civiles, independientemente de donde se produzcan, constituye una clara violación del derecho internacional humanitario y debe cesar de inmediato", expresó en su rueda de prensa diaria el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric.