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La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha deplorado la decisión de Ucrania de expulsar a los periodistas Antonio Pampliega y Manuel Ángel Sastre y ha instado al Gobierno central a que pida explicaciones sobre "este intento de censura previa" propio de "regímenes autoritarios".

Asimismo, la APM ha reclamado al Ejecutivo de Kiev que revoque inmediatamente esta "medida coercitiva" porque los Gobiernos no deben obstaculizar "bajo ningún pretexto" el trabajo de los periodistas en países en conflicto, "primordial para que los ciudadanos reciban una información independiente y veraz".

Pampliega y Sastre han sido deportados esta mañana a Ámsterdam (Holanda) tras haber estado retenidos durante 20 horas en el aeropuerto internacional de Kiev, donde ayer se les impidió la entrada por estar en una lista negra elaborada por los servicios secretos ucranianos. "Nos trataron como delincuentes", ha dicho a Efe Sastre, que tiene previsto llegar junto a su compañero esta tarde a Madrid.

En su comunicado, la APM ha condenado que el Gobierno de Ucrania prohíba a los periodistas españoles que puedan informar "libremente" de lo que ocurre en el país y ha exigido al español que pida explicaciones "sobre este intento de censura previa aplicado a Pampliega y Sastre con un pretexto administrativo propio de regímenes autoritarios".

Sastre y Pampliega -periodistas 'freelance' que pasaron casi diez meses secuestrados en Siria entre 2015 y 2016- viajaron a Ucrania con la intención de cubrir, una vez más, el conflicto que atraviesa el país. Ya lo hicieron en diciembre de 2014, cuando tomaron testimonio de lo que sucedía en la zona del conflicto a ambos lados de la guerra, lo que seguramente, según Sastre, les costó el enojo del Gobierno de Kiev. Los periodistas fueron incluidos en una lista negra elaborada por los servicios secretos de Ucrania, pero posteriormente el presidente ucraniano, Petró Porosheko, los retiró mediante un decreto de la relación de informadores vetados.

Aunque se les presentaron copias del decreto presidencial y de otros documentos, las autoridades migratorias les negaron la entrada al país y procedieron a su deportación. La primera lista negra de Ucrania fue publicada en septiembre de 2015 e incluía a cerca de 400 personas, muchos periodistas, entre ellos Sastre, Pampliega y el también español César Vidal.

Tras una contundente protesta de las autoridades españolas, Kiev levantó las sanciones contra los dos primeros, y esperó hasta mayo de 2016 para sacar de la lista a Vidal. El Consejo de Seguridad Nacional ucraniano argumentó entonces su decisión "por la gran resonancia social y la importancia estratégica de las relaciones con la Unión Europea".