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El Estado redujo su déficit hasta el 1,9% del PIB en el primer semestre, 0,2 puntos porcentuales del PIB menos que en mayo, hasta alcanzar los 21.343 millones de euros, con una importante caída en la recaudación del impuesto sobre sociedades. El saldo negativo es consecuencia de unos ingresos de 79.368 millones (el 3,9% menos que en el mismo periodo del año anterior) y de unos gastos de 100.711 millones (el 3,4% menos).

La recaudación por impuestos y cotizaciones alcanzó los 72.856 millones, de los que 21.651 millones correspondieron a impuestos corrientes sobre la renta y el patrimonio, y 47.037 millones a impuestos sobre la producción y las importaciones, que crecieron el 1,7%. Este incremento se debió al aumento del 2,7% en los ingresos por IVA respecto al mismo periodo del año anterior.

Sin embargo, la recaudación por el IRPF cayó el 7%, debido al impacto de la reforma del impuesto sobre las retenciones del trabajo y del capital, mientras que la del impuesto sobre sociedades descendió el 42,4% por la disminución de los ingresos del primer pago fraccionado tras la desaparición este año de las medidas transitorias de ejercicios anteriores.

Hacienda incide en el descenso generalizado de las principales rúbricas de gasto, con una caída del 3,9% en las transferencias corrientes entre administraciones públicas, que son la partida de mayor volumen y que ascendieron a 56.154 millones.

Asimismo, destaca la disminución de las transferencias hechas al Servicio Público de Empleo Estatal para financiar las prestaciones por desempleo en 3.093 millones, por la favorable evolución del mercado laboral. En cambio, las transferencias destinadas a comunidades autónomas aumentaron el 1,4%.

La remuneración de asalariados aumentó el 2,3% por la devolución de la mitad de la paga extra aplazada en diciembre de 2012, frente al 25% devuelto en el mismo periodo de 2015, y por la actualización de las retribuciones en un 1% en 2016.

Dentro de los empleos de capital, la formación bruta alcanzó los 2.103 millones, el 2,4% más que en 2015, por las mayores inversiones militares del plan de modernización de las Fuerzas Armadas. Por otra parte, la Seguridad Social registró un saldo positivo de 2.185,05 millones hasta el 30 de junio de 2016 (el 0,19% del PIB), inferior a los 2.738,08 millones del mismo periodo del ejercicio anterior.

El superávit fue consecuencia de unos ingresos de 62.361,94 millones y unos gastos de 60.176,89 millones. Además, entre enero y mayo el déficit consolidado de las administraciones públicas, excluyendo las corporaciones locales, ascendió a 24.618 millones, el 2,20% del PIB. Esta cifra excluye el saldo neto de las ayudas a instituciones financieras, que a finales de mayo presentó un importe negativo de 1.389 millones.

A finales de mayo, la administración central registró un déficit de 22.365 millones, el 1,99% del PIB, excluyendo la ayuda financiera, con un déficit estatal de 23.520 millones, el 2,10% del PIB, y un saldo negativo de los organismos de la administración central de 234 millones. Asimismo, hasta mayo, el déficit de las comunidades autónomas se redujo el 24,8%, hasta los 4.031 millones, el 0,36% del PIB.

El mayor déficit fue el de Cataluña (880 millones), seguida de Andalucía (732 millones) y Madrid (694 millones), frente al saldo positivo del País Vasco (181 millones), Asturias (35 millones), Canarias (5 millones) y La Rioja (4 millones). Los Fondos de la Seguridad Social registraron un superávit de 1.778 millones, el 0,16% del PIB.