La demanda de oficinas aumentó un 7% en la capital hasta rozar los 14 euros por metro cuadrado y se estima que en 2014, el importe siga al alza.
Por el contrario, la otra gran capital de negocios, Barcelona, sigue en caída libre y los expertos apuntan que todavía faltará unos meses para que este mercado se recupere.
Según publica Economía Digital, la demanda de arrendatarios en la capital catalana se contrajo un 14% en el último año. Por consiguiente, los precios cayeron a los 11,3 euros por metros cuadrado, según un informe del portal inmobiliario misoficinas.es.
Los empresarios y particulares están dispuestos a pagar un 24% más por una oficina en Madrid que por una en Barcelona, señala el estudio. El diferencial en 2012 entre ambas ciudades 2012 se situaba en el 3%.
El distrito financiero, con las torres de cristal, y la Castellana son las áreas más atractivas en las que el importe medio por las oficinas ha crecido un 22%.