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El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, reconoció hoy que "el Banco Popular en las circunstancias en las cuales estaban era un banco zombi", para agregar que ahora, integrado en el Santander, "tiene muchas más posibilidades de competir que las que tenía hace tres, cuatro o cinco meses, o incluso antes". Así lo indicó en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, donde acudió para informar sobre el proceso de resolución y venta del Popular al Santander acordado por la Junta Única de Resolución.

De Guindos defendió que la resolución del Popular "no ha generado ningún tipo de pérdida" y quiso dejar claro que el Ministerio de Economía "no es el supervisor, ni es el regulador ni es la Junta de Resolución", además de que "no tiene inspectores en los bancos". Por ello, quiso dejar claro que él siempre ha dicho que el Banco de España y el Banco Central Europeo (BCE) le trasladaron, cuando les preguntó por la situación del Popular, que la entidad era solvente, una afirmación que no sale de los supervisores y no de ningún análisis del Ministerio. En esta línea, quiso dejar claro que desde el Gobierno "no podíamos intervenir", para señalar que "hubiera sido una injerencia" en una entidad privada.

Respecto a que el coste de la operación fuera un euro, el ministro indicó que "la cuestión no es el euro, es que el Santander tiene que hacer una ampliación de capital de 7.000 millones de euros". "Levantar 7.000 millones no es sencillo, pero todo parece indicar que el Santander lo va a conseguir", dijo el titular de Economía.

El ministro también abordó las informaciones publicadas que apuntan que instituciones como la Seguridad Social y comunidades autónomas retiraron importantes cantidades de dinero del Popular días antes de la venta de la entidad.

De Guindos expuso que en el caso de la Seguridad Social, ésta mantenía un saldo "muy superior a la media que habitualmente tenía en dicha entidad financiera".

Sin embargo, agregó, "sí es cierto que hubo comunidades autónomas y ayuntamientos que retiraron cantidades fuertes de depósitos del Banco Popular".

Por otra parte, aseguró que el caso del Popular "no es lo mismo que Bankia ni de Catalunya Caixa", ya que el gobierno corporativo es diferente "a pesar de los muchos errores que se hayan podido cometer", a lo que se une que "no a va costar un euro de recursos públicos, no hay ningún tipo de aval al comprador, ni hay garantías ni recursos públicos comprometidos, en absoluto".