El precio de la vivienda nueva y usada en España creció en julio un 15,5% sobre ese mes del año pasado, un 2 % nominal por encima de los máximos alcanzados en la burbuja de 2007, aunque en términos reales (descontando la inflación) está todavía un 32 % por debajo de entonces.
Según datos de la tasadora Tinsa, el precio supera los máximos de la burbuja de 2007 en casi todos los grupos, con las islas a la cabeza (un 26 % sobre los valores de 2007-2008) seguida de capitales y grandes ciudades, un 4 % por encima, y áreas metropolitanas, 3 5 superior.
Sin embargo, descontando el efecto de la inflación, todos los grupos se sitúan en términos reales por debajo de dichos máximos.
Sobre el mes de junio, los precios de casas nuevas y usadas crecieron un 1,3 %.
Los incrementos en los territorios insulares -donde los niveles de precios y el esfuerzo de compra son los más elevados de España, según la tasadora- consolidan la tendencia de desaceleración observada en los últimos meses, ya que subieron un 0,1 % sobre junio y la tasa interanual bajó del 18,7 % de junio al 16,9 % de cierre de julio.
Desde Tinsa afirman que el empleo sigue resistiendo y sosteniendo la solvencia de los hogares, a pesar de que el repunte inflacionista derivado de la guerra en Irán sigue reduciendo el poder adquisitivo y de que la concesión de crédito hipotecario es prudente.